Justicia noruega prolongó el arresto de hijo de la princesa Mette-Marit
"Existe un riesgo de reanudación del contacto con las víctimas", justificó el tribunal que vio la causa de Marius Borg Høiby.
El primogénito de la cuestionada princesa no es parte de la Casa Real y fue condenado en primera instancia por 34 de los 39 delitos de los que fue acusado.
Un juzgado de Oslo decidió prolongar por cuatro semanas más la prisión preventiva en régimen domiciliario de Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, condenado en junio pasado a cuatro años de prisión por dos casos de violación y por maltrato a una de sus exnovias.
El tribunal rechazó la petición de Høiby de ser puesto en libertad, aunque portando otro dispositivo electrónico distinto, al considerar de que hay peligro de que intente contactar de nuevo a una de sus víctimas, como ya hizo en febrero, lo que provocó que fuese enviado entonces a prisión preventiva.
"Existe un riesgo de reanudación del contacto con las víctimas, con el riesgo subyacente de que sean cometidos nuevos actos punibles", señaló el tribunal, que en julio había accedido por primera vez a decretar el régimen de prisión domiciliaria.
El tribunal considera que el mes que Høiby, de 29 años, ha pasado en su casa es poco tiempo para determinar "cómo el acusado manejará la libertad después de la custodia", por lo que riesgo de delinquir de nuevo permanece intacto.
El fallo establece que el joven, fruto de una relación de Mette-Marit anterior a su matrimonio con el príncipe heredero Haakon, debe permanecer en su casa en la residencia de Skaugum, donde también residen los príncipes herederos aunque en otra propiedad, salvo que tenga que salir por trabajo, estudios, tratamiento o visitas por enfermedad.
Høiby, que no forma parte de la Casa Real, debe entregar de forma periódica a las autoridades penitenciarias pruebas de orina para demostrar que no ha consumido drogas, cuyo uso ha reconocido.
El primogénito de la cuestionada princesa fue condenado en primera instancia por 34 de los 39 delitos de los que fue acusado, entre ellos dos violaciones, maltrato, agresiones, amenazas, posesión de marihuana, quebrantamiento de órdenes de alejamiento e infracciones graves de tráfico; siendo además sentenciado a pagar una indemnización conjunta de 640.000 coronas noruegas (unos 58.000 euros) a cuatro víctimas.