Infarto silencioso: las señales de alerta que no hay que ignorar

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Autor: Cooperativa.cl

Cansancio inexplicable, molestias en la mandíbula o brazos, dolor abdominal, náuseas y vómitos pueden aparecer sin el característico dolor opresivo en el pecho.

El presidente de la Sociedad Chilena de Cardiología llamó a consultar ante síntomas nuevos y persistentes, además de controlar presión arterial, glicemia y colesterol.

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El infarto silencioso puede presentarse con síntomas poco habituales o incluso sin el característico dolor opresivo en el pecho, por lo que reconocer otras señales puede ser clave para consultar a tiempo, explicó en Una Nueva Mañana de Cooperativa el doctor Carlos Fernández, presidente de la Sociedad Chilena de Cardiología (Sochicar), en el marco del Mes del Corazón, que se conmemora durante agosto.

Entre las señales de alertas se encuentran un cansancio inexplicable que persiste incluso después de descansar, además de molestias en la mandíbula, los brazos o la espalda sin una causa evidente. También pueden aparecer dolor en la parte alta del abdomen, náuseas o vómitos que no se relacionen con problemas alimentarios.

Además, este tipo de infarto se observa con mayor frecuencia en mujeres, quienes pueden presentar síntomas menos típicos y consultar más tarde. Los cambios hormonales posteriores a la menopausia aumentan su incidencia.

"Lo principal aquí es que si hay un síntoma que a uno le moleste, que no lo había sentido antes y que no se le pasó con lo habitual, es consultar", recalcó Fernández, quien explicó que todos los servicios de urgencia del pais estan capacitados para hacer electrocardiogramas.

Un infarto silencioso puede pasar inadvertido y ser detectado incluso años después. "Nos hemos encontrado con pacientes que llegan a la consulta (...) y aparece el infarto que tuvo hace un año, dos años", relató Fernández.

Las personas con hipertensión, colesterol elevado o fumadores tienen mayor riesgo de que estos síntomas estén asociados a una causa cardiovascular.

En materia de prevención, Fernández sostuvo que una alta proporción de estos eventos puede evitarse mediante el control de la presión arterial, glicemia y colesterol, actividad física, evitar el tabaco, mantener una alimentación saludable y dormir entre siete y nueve horas al día.