Osvaldo Andrade: La experiencia refundacional de Kast está destinada a fracasar
"La del Presidente Boric duró lo que duró y él mismo se dio cuenta de que era un error": el actual inquilino de La Moneda seguirá el mismo camino, presagió en Cooperativa el extimonel PS.
Acusó un "déficit evidente de liderazgo", con ministros que ven sus carteras como "empresas y compiten entre sí", y un Mandatario reducido a ser "comentarista de avatares y de cuestiones pintorescas".
El exministro del Trabajo dijo que su incorporación al grupo de expertos convocados por Kast para la modernización del Estado no cambia su opinión sobre "un Gobierno que está haciendo mal las cosas".
En entrevista con El Diario de Cooperativa, el exministro del Trabajo y extimonel del Partido Socialista (PS) Osvaldo Andrade —quien recientemente se integró a la Comisión para una Nueva Arquitectura del Estado convocada por el Presidente José Antonio Kast— auguró este miércoles el fracaso del sello "refundacional" del Gobierno.
El dirigente valoró la carta conjunta de los alcaldes Tomás Vodanovic (Frente Amplio) y Jaime Bellolio (UDI), que llamaron a buscar consensos en medio de la álgida discusión parlamentaria por la reforma de seguridad del Ejecutivo, calificándola como una "reivindicación de una lógica en que al país le va bien cuando hay expresiones de acuerdo entre personas que piensan distinto".
"Creo que hay una respuesta a un fenómeno inconfortable del sistema político chileno, que es el tema de la polarización y la radicalidad. Hemos tenido dos experiencias refundacionales y ambas han destinado a fracasar. La del Presidente Boric duró lo que duró y él mismo se dio cuenta de que era un error. La experiencia refundacional del Presidente Kast va a fracasar —de hecho, ya tenemos atisbos de su fracaso a propósito de la reforma constitucional— y se va a dar cuenta de su error", presagió Andrade.
"Hay un déficit evidente de liderazgo"
Al abordar la descoordinación del gabinete de Kast, el expresidente PS apuntó directamente a la responsabilidad del Jefe de Estado por instalar perfiles alejados de la dinámica política tradicional y con lógica empresarial.
"Hay un problema de diseño inicial —y es una responsabilidad presidencial— que prescindió de los partidos, de los actores políticos, y, más bien, instaló una lógica de amigos... Amigos de su confianza, por supuesto. Eso genera el problema de que cada uno se entiende directamente con el Presidente y no tiene necesidad de entenderse entre ellos", planteó.
Además, en opinión de Andrade, "el estereotipo de los ministros (de Kast), en general, (es que) son personas que tienen mucha experiencia en el ámbito privado y empresarial y entienden que su ministerio es una empresa, y las empresas compiten entre sí; no colaboran entre sí".
"Falta una lógica de autoridad política. Creo que el Presidente no puede ser un comentarista de este tipo de avatares, de cuestiones casi pintorescas. Él tiene que salir a enfrentar esto y ordenarlo, y creo que, en ese sentido, hay un déficit evidente de liderazgo", advirtió.
Incorporación a comisión convocada por Kast "no cambia opinión del Gobierno"
Pese a sus reparos sobre la gestión del Gobierno, Andrade defendió su reciente integración a la Comisión para una Nueva Arquitectura del Estado, argumentando que busca promover la eficiencia sin perjudicar los derechos de los funcionarios públicos.
"No cambia la opinión que yo pueda tener del Gobierno para nada. Tengo una noción reprochable de este Gobierno en lo que ha hecho, de los compromisos que ha adquirido; tengo una mirada muy preocupante de lo que es su reforma constitucional, pero entiendo que eso no es un obstáculo para que la gente pueda conversar", afirmó el otrora secretario de Estado.
En relación con el rol de la oposición, Andrade abordó el debate interno de la izquierda tras "una derrota contundente, tremenda, no solo política ni electoral, sino también cultural" y señaló que el sector se encuentra en "un proceso de búsqueda".
En ese contexto, aseguró que el escenario actual ofrece "dos ventajas": "No tenemos ad portas desafíos electorales y, en consecuencia, no hay esta necesidad de preservar o enaltecer las identidades, que es muy propio de los procesos de este tipo; y, en segundo lugar, tenemos un Gobierno que está haciendo mal las cosas y que también facilita esta situación".