PPD: La política exterior del Gobierno es como el Titanic; va a chocar con un iceberg
"Estamos ante la peor conducción desde el retorno a la democracia: no recuerdo un canciller tan débil y errático", dijo en El Primer Café el timonel Raúl Soto.
El silencio ante los desplantes de Argentina y Estados Unidos demuestran un actitud "pusilánime", opinó, en defensa de su interpelación a final de mes.
Soto observó que Francisco Pérez Mackenna "ha brillado por su ausencia y el vacío lo han tenido que llenar los ministros de Defensa e Interior".
El presidente del PPD, Raúl Soto, defendió en El Primer Café la interpelación parlamentaria impulsada por la oposición contra el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna.
El interrogatorio, que se realizará el lunes 28 de septiembre, "no busca cuestionar al canciller, sino que es en defensa del interés de Chile, de los chilenos", señaló el diputado, que integra la Comisión de RR.EE. de la Cámara Baja.
"Yo creo que estamos en presencia de la peor conducción de la política exterior de Chile desde el retorno a la democracia. No recuerdo un canciller tan débil, tan errático en sus definiciones de política exterior", afirmó Soto en Cooperativa.
Puso como ejemplo de esto que la semana pasada "tuvimos al presidente Milei en Chile: vino, se paseó, criticó a medio mundo; nadie le dijo nada, no firmó los decretos derogatorios de aquellas normativas internas de Argentina que ponen en tela de juicio la soberanía chilena respecto al Estrecho de Magallanes, e hizo firmar a Chile una declaración conjunta que en el 90 por ciento favorece los intereses de Argentina y no de Chile".
A su juicio, "el Presidente Kast se ha inhibido de ser firme frente a Argentina solo por el hecho de tener una cercanía y una amistad política ideológica, y eso es algo que preocupa".
"Pusilánime"
Por otro lado, "la relación con Estados Unidos es de subordinación. Se ha perdido el equilibrio, el punto equidistante que históricamente Chile ha tenido respecto de las grandes potencias: Estados Unidos y China".
"Resguardando el interés nacional, Chile (bajo esta Administración) ha buscado acercarse a Estados Unidos, pero de una manera subordinada que no ha traído buenos resultados, pues nos imponen de manera unilateral aranceles a productos importantes para nuestra economía, quebrantando un tratado de libre comercio, (...) y el Gobierno negocia a puertas cerradas estos aranceles, cuando lo que debiera hacer es exigir el cumplimiento del tratado de libre comercio, ni más ni menos que eso", opinó.
Adicionalmente, como "una prueba más de que la política exterior de Chile está siendo pusilánime, un embajador de Estados Unidos (Brandon Judd) se da la libertad de criticar y menospreciar la postura de Chile, señalando casi de forma irónica que nos están utilizando y que esa doctrina ('Donroe') se puede aplicar acá sin más, sin ningún tipo de de de resistencia. Por eso digo que Chile ha perdido autonomía y el equilibrio que siempre ha tenido respecto de las grandes potencias", argumentó Soto.
"Oportunidad para corregir el rumbo"
El timonel afirmó que, en todos estos asuntos, "el canciller ha brillado por su ausencia y ese vacío lo han tenido que llenar el ministro de Defensa (Fernando Barros) o el ministro del Interior (Claudio Alvarado), algo que tampoco lo habíamos visto lo habíamos visto con anterioridad".
En este contexto, "la interpelación es una herramienta legítima de transparencia, de rendición de cuentas respecto de cómo se ha conducido la política exterior chilena, que desde la perspectiva nuestra y de muchos expertos -y del mundo político de forma bastante transversal- ha sido débil y errática".
"Yo creo que el Gobierno tiene que verlo como una oportunidad para corregir el rumbo, para tomar el timón de nuestra política exterior con mayor firmeza, porque hoy día parece que la política exterior (chilena) es como el Titanic: no tiene conducción, va derecho a chocar con un iceberg y nadie lo advierte, nadie cambia de rumbo", advirtió.
"La política exterior de Chile, durante décadas, se ha abordado como una política de Estado, unitaria y transversal, y eso lo ha debilitado el propio Gobierno al tomar decisiones bajo una visión partisana política ideológica". En consecuencia, "dejemos la ingenuidad detrás, dejemos el amateurismo diplomático detrás, porque tenemos que ser capaces de ponernos de acuerdo en una política de Estado que sea común", sentenció el líder opositor en Cooperativa.