Solari: El Gobierno instaló "un pesimismo profundo" en los chilenos
El exministro del Trabajo atribuyó el desánimo ciudadano a la falta de conducción y liderazgo, el alza de los combustibles y el ajuste fiscal.
Desde Chile Vamos, Rodrigo Ubilla reconoció problemas de coordinación interna, mientras Luis Ruz calificó como "mediocre" el balance del primer semestre.
El presidente del directorio del Instituto Igualdad y exministro del Trabajo, Ricardo Solari (PS), responsabilizó este lunes al Gobierno del Presidente José Antonio Kast de haber instalado "un pesimismo profundo" en el país y sostuvo que el alza de los combustibles y el ajuste fiscal tienen a Chile "al borde de una recesión".
En El Primer Café de Cooperativa, y a propósito de la última encuesta Cadem, que mostró que el 62% considera que el Gobierno ha sido peor de lo esperado, el dirigente socialista afirmó que la evaluación ciudadana "se conecta no solo con dimensiones objetivas como los problemas económicos, sino también con algunas subjetivas".
"La idea del 'gobierno de emergencia' conectaba con la solución rápida de un conjunto de problemas. Y estos problemas, lejos de resolverse, o se han agudizado o han quedado sin solución: la seguridad y la economía", planteó.
Solari apuntó además a "la falta de empatía del Gobierno en una etapa muy importante de su instalación, al no reconocer el error tremendo de haber tomado decisiones que han trasladado a los ciudadanos y a las pymes problemas, como el costo de los combustibles", y a que "la gente ve desde afuera un gobierno muy descoordinado".
"Es la instalación de un pesimismo profundo en los chilenos por la falta de conducción y liderazgo", remarcó.
"Al borde de una recesión"
El exministro insistió en "la responsabilidad inmensa del gobierno actual en la crisis económica, porque ellos tomaron dos decisiones: una, la del 'bencinazo' (...) pero hay otra que es el ajuste fiscal que se puso en marcha y que tiene efectos concretos en el crecimiento y en el empleo".
La discusión ocurre en medio de la preocupación política por la tasa de desempleo, que llegó al 9,5% entre abril y junio, y de los cuestionamientos a las medidas propuestas para enfrentar la crisis laboral.
"Aquí hay responsabilidades concretas: haber alimentado una visión catastrófica y luego haber tomado decisiones que nos tienen al borde de una recesión. Así de simple", remató.
Solari también cuestionó el relato del "país quebrado" con que llegó La Moneda: "Cuando uno alimenta el pesimismo y una visión negativa de su propio país, obtiene consecuencias".
Ruz: "No es un buen 18 de septiembre para el Gobierno"
El presidente del directorio de Democracia y Comunidad, Luis Ruz (DC), sostuvo que "el Gobierno llega a este primer 18 de septiembre de su mandato con un balance limitado, mediocre, si uno lo pudiera definir".
A su juicio, la evaluación "se explica por dos grandes déficits: uno en el plano económico y otro estrictamente en lo político".
"La expectativa económica en los hechos -dijo- no se ha logrado. Y con el agravante con medidas como el 'bencinazo'". En el ámbito político, añadió, "falta un fiato, falta una coordinación más estrecha. Son seis meses donde hemos visto cambios abruptos de ministerios, planes de seguridad que no existían, etcétera".
"Hay improvisación, hay inestabilidad del gabinete y también hay un déficit que se demuestra en el exceso de expectativas generadas y que no se han cumplido", resumió.
Ubilla admite "un debe" en coordinación política
El director del Área Política y Sociedad Civil de Libertad y Desarrollo y exsubsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, defendió la apuesta del Gobierno de concentrar las reformas económicas en el primer año y destacó que las cifras de homicidios y delitos violentos "van en el sentido correcto".
Sin embargo, precisó que esa disminución "se inició el año pasado, es decir, el último año del gobierno anterior", y reconoció falencias en la gestión política del Ejecutivo.
"Sí, yo creo que hay un debe y se puede trabajar (...) es el tema de las coordinaciones internas. Yo creo que eso es gestión política", manifestó.
"No es bueno ni en temas sectoriales, ni en temas internacionales, ni en temas de gestión de un área específica, a veces escuchar dos opiniones contrarias o no exactamente iguales al interior del Ejecutivo", agregó.
Arqueros destaca coherencia del Gobierno
El director de Formación de la Fundación Jaime Guzmán, Claudio Arqueros, sostuvo que "el Gobierno en eso ha sido coherente con su discurso. Este es un gobierno que se ha caracterizado por tomar decisiones difíciles y hablar con la verdad a la ciudadanía".
Aunque admitió que la forma en que se manejó el alza de los combustibles "por supuesto que es discutible" y que "ha tenido ciertamente impacto en el pesimismo", enfatizó que "esto no parte el 11 de marzo y creo que en eso hay que ser justos", aludiendo a más de una década de bajo crecimiento, el ciclo constitucional y el encarecimiento del empleo.
"Uno de los desafíos que tiene el gobierno, a propósito del empleo, a propósito de las cifras de crecimiento, es administrar y mejorar (...) ocuparse del pesimismo en nuestro país", planteó.