Luego de tres meses, la banquetera fugitiva acusada de estafa se entregó a la Justicia

Publicado:
- Periodista Radio: Belén Velásquez
- Periodista Digital:
Redacción Cooperativa

Natalia Álvarez Murillo quedó en prisión preventiva, imputada por defraudar a 60 novios en la Región de Valparaíso.

Durante su periodo prófugo la Fiscalía recibió nuevas denuncias, que añadirá a la causa.

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La defensa de la banquetera culpa de todo a su pareja, José Galarce, quien ya fue condenado en un procedimiento abreviado.

En prisión preventiva quedó Natalia Álvarez Murillo, la banquetera acusada de estafar a cerca de 60 novios en la Región de Valparaíso, tras presentarse de manera voluntaria ante el Juzgado de Garantía de Viña del Mar.

La imputada se encontraba en calidad de prófuga desde junio pasado, luego de que la Corte de Valparaíso revocara la libertad que había obtenido tras el pago de una fianza de cinco millones de pesos en su formalización inicial a mediados de año.

Entre las decenas de víctimas se encuentra la nieta del actor Juan Alcayaga, conocido popularmente como "Don Carter", quien en diciembre de 2025 visibilizó a través de un video el enorme daño emocional y económico provocado por la productora.

El caso, que investiga un perjuicio económico estimado en aproximadamente 120 millones de pesos, dio un giro judicial tras la entrega de la imputada, mientras el Ministerio Público anunció que sumará nuevos antecedentes y víctimas a la causa.

La defensa apunta a su cónyuge

Durante la audiencia, la defensa privada de la imputada, encabezada por el abogado Pablo Ehrenberg, intentó desligar a su representada de la responsabilidad penal en los delitos de estafa, apuntando directamente a la pareja de Álvarez Murillo, quien ya fue condenado mediante un procedimiento abreviado.

"El responsable directamente es (la empresa) Probarte. ¿Y Probarte de quién era? De don José Galarce, que es el cónyuge de la coimputada que está en la presente causa y que aceptó gratamente este tipo de procedimiento abreviado, porque era el que mejor le convenía", sostuvo el jurista.

Asimismo, el defensor cuestionó que "para que exista una estafa, claramente debía haber existido una mise en scène (puesta en escena), pero estamos en presencia de una empresa que tenía movimientos tributariamente por cerca de 1.100 millones. Entonces, no es una empresa que nació de la noche a la mañana para salir a estafar a la gente. Por tanto, lógicamente se cae, desde mi punto de vista, el tipo penal, y aquí estamos claramente en presencia de contratos de carácter civil".

Fiscalía ratifica su responsabilidad y prepara nuevos cargos

Por su parte, el fiscal de delitos económicos de Viña del Mar, Leonel González, desestimó los argumentos de la defensa y ratificó la participación directa de la banquetera en la ejecución de los eventos y la administración de los contratos defraudados, adelantando además la ampliación de la indagatoria.

El persecutor agregó que, durante el periodo en que la imputada se mantuvo prófuga, ingresaron nuevas querellas que elevaron el número de afectados, por lo que la Fiscalía procederá próximamente a formalizar nuevos hechos antes de presentar la acusación formal en el marco del proceso judicial.

"La persona que tenía que contratar los insumos, velar porque se hicieran los eventos y velar por toda la implementación de estos matrimonios era Natalia Álvarez Murillo. ¿Cómo podría alguien ahora plantear lógicamente y tratar de convencer a un tercero de que ella no es responsable? Esto no resiste análisis, y como argumento de lo mismo se va a mirar la condena que recayó sobre su el coautor de un delito. Lo siguiente será sumar más hechos a los que ya han sido investigados", anunció González.