Senador Araya: Gendarmería será el eje de la nueva reforma de seguridad
El senador explicó que la propuesta buscará dar respaldo constitucional a la segregación de internos.
También contempla ajustes acotados al estado de emergencia y estudia incorporar una condena al crimen organizado.
Las atribuciones de Gendarmería para segregar a personas privadas de libertad serán el eje de la nueva reforma constitucional de seguridad, afirmó este martes el presidente de la Comisión de Constitución del Senado, Pedro Araya (PPD), en El Diario de Cooperativa.
"En lo central de la reforma, sin duda van a ser las nuevas atribuciones a Gendarmería, eso es lo que se está pensando", afirmó Araya.
El senador explicó que a esa facultad "se le entrega el rango constitucional para evitar cualquier tipo de discusión y que Gendarmería tenga un mayor blindaje respecto de las atribuciones que va a tener en orden a la segregación penal".
Según sostuvo, el objetivo es ofrecer mayor respaldo jurídico a las decisiones de Gendarmería sobre el traslado o la separación de internos considerados peligrosos, que hoy pueden ser impugnadas ante los tribunales.
"Eso se va a recoger absolutamente", señaló Araya. A su juicio, elevar la atribución a rango constitucional permitiría dar a Gendarmería "un blindaje jurídicamente más fuerte" frente a esas reclamaciones.
Qué pasará con los estados de excepción
Araya aseguró que el nuevo estado de excepción propuesto originalmente por el Gobierno quedó descartado. En su reemplazo, los senadores estudian precisiones al estado de emergencia vigente para evitar diferencias de interpretación sobre el apoyo de las Fuerzas Armadas a las policías.
El legislador recalcó que las conversaciones no apuntan a ampliar las atribuciones militares ni a establecer un estado de excepción de 120 días prorrogables sin control del Congreso.
Por el contrario, planteó que, en casos relacionados con seguridad pública, el Parlamento pueda revocar la medida.
Una tercera materia en estudio es incorporar en la Constitución una condena al crimen organizado, como ocurre con el terrorismo.
Araya precisó que los efectos concretos de esa declaración, entre ellos eventuales cambios en sanciones o derechos, tendrían que desarrollarse mediante leyes.
Plazos y lectura política
Los cinco integrantes de la Comisión de Constitución trabajan en la propuesta. Araya espera contar con un primer borrador entre este martes y el miércoles, para ingresar el proyecto a más tardar la próxima semana.
La reforma original del Ejecutivo todavía se encuentra técnicamente en la comisión. Según el senador, el Gobierno desistiría de ella y la retiraría una vez presentado el nuevo texto.
Araya interpretó la disposición del Ejecutivo a negociar una nueva reforma como una señal de que busca ampliar sus acuerdos en el Congreso, luego de los tropiezos legislativos en sala cuna universal y expulsiones.
A su juicio, esas votaciones mostraron al Gobierno que no puede depender de uno o dos votos para sacar adelante iniciativas relevantes.
"Pareciera ser que el gobierno está buscando un nuevo trato con el Congreso y empezar a generar, sobre todo en los temas de seguridad, acuerdos más transversales", sostuvo.
De todos modos, llamó a observar los próximos proyectos para comprobar si esta apertura al diálogo se mantiene más allá de la reforma de seguridad.