Elecciones de medio mandato en EE.UU.: Trump desafía a la historia y a los sondeos adversos
El mandatario del gigante norteamericano intensifica su despliegue electoral para intentar salvar la estrecha mayoría republicana en el Congreso.
Ante el desgaste político, exhorta a sus bases para que voten "como si su nombre figurara en la papeleta el próximo 3 de noviembre".
No obstante, los pronósticos sitúan al Partido Demócrata con un 78 % de probabilidades de reconquistar la Cámara de Representantes.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó su presencia en la campaña para intentar preservar la mayoría republicana en el Congreso, pero afronta no solo unas encuestas desfavorables, sino también el peso de la historia: las elecciones legislativas de medio mandato suelen castigar al partido que ocupa la Casa Blanca.
Trump se considera el principal activo del Partido Republicano e intenta dar la vuelta a los sondeos con una gira por el país y mítines diarios en los que pide a sus bases que salgan a votar como si su nombre figurara en la papeleta el próximo 3 de noviembre.
Sin embargo, según las proyecciones de Decision Desk HQ, la oposición demócrata tiene un 78% de probabilidades de ganar la Cámara de Representantes y un 56% de recuperar el control del Senado, favorecida por el descontento con la inflación, el precio de la gasolina y la impopular guerra de Irán.

Lo que dice la historia
El partido del presidente casi siempre pierde escaños en las elecciones de medio mandato, un desgaste que puede costarle el control del hemiciclo, como ya le ocurrió al propio Trump durante su primer mandato (2017-2021), y que puede dificultarle los últimos dos años de su presidencia.
La Cámara de Representantes renueva en estos comicios la totalidad de sus 435 escaños, lo que permite medir con mayor claridad el alcance de esos reveses, mientras que el Senado renueva solo un tercio de sus puestos y los resultados varían según los estados en juego.
En 2022, bajo el mandato de Joe Biden, la oposición republicana logró una ganancia neta de nueve escaños en la Cámara de Representantes y recuperó la mayoría. Los demócratas, sin embargo, salvaron los muebles: evitaron la "gran ola roja" que pronosticaban las encuestas y conservaron el control del Senado.

El revés fue mucho mayor para los republicanos en 2018, durante el primer mandato de Trump, cuando perdieron 41 escaños y los demócratas recuperaron una mayoría que después utilizaron para impulsar dos juicios políticos contra el presidente. En el Senado, en cambio, los republicanos ganaron dos escaños.
Barack Obama también sufrió severas derrotas en las legislativas de medio mandato: los republicanos lograron una ganancia neta de 63 escaños en la Cámara de Representantes en 2010 y de otros 13 en 2014.
Las excepciones son escasas
De hecho, en el último siglo, solo en tres elecciones de medio mandato el partido del presidente ha logrado mejorar sus resultados en la Cámara Baja: con el demócrata Franklin D. Roosevelt en 1934, con Bill Clinton en 1998 y con el republicano George W. Bush en 2002.
Durante el primer mandato de Bush, los republicanos ganaron ocho escaños, favorecidos por la elevada popularidad del presidente y el clima de unidad nacional posterior a los atentados del 11 de septiembre de 2001. Cuatro años después, sin embargo, perdieron 30 escaños y el control de la Cámara Baja.
Clinton también mejoró los resultados de su partido en las elecciones intermedias de su segundo mandato, en 1998, cuando los demócratas ganaron cuatro escaños gracias a la buena marcha de la economía y al rechazo a la ofensiva republicana para destituirlo por el caso Lewinsky.

El resultado contrastó con el de 1994, durante su primer mandato, cuando los demócratas perdieron 54 escaños y cedieron el control de la Cámara de Representantes a los republicanos, poniendo fin a cuatro décadas de hegemonía demócrata en ese hemiciclo.
Para encontrar otra excepción hay que remontarse a 1934, cuando los demócratas ganaron nueve escaños en la Cámara de Representantes, en un respaldo al programa 'New Deal' impulsado por Roosevelt para combatir la Gran Depresión.
Estos antecedentes dibujan una tarea titánica para los republicanos, que deben defender su ya de por sí exigua mayoría en la Cámara Baja, donde cuentan con 219 escaños frente a los 214 de los demócratas.
Las últimas encuestas dan por perdida la Cámara de Representantes para los republicanos
Según los últimos pronósticos electorales, la oposición demócrata parte como favorita en 220 escaños, dos más de los 218 necesarios para alcanzar la mayoría en la Cámara Baja, según el análisis de la publicación independiente The Cook Political Report, que modificó a su favor la clasificación de 19 contiendas.
Los republicanos, por su parte, son favoritos en 198 escaños, mientras que otras 17 contiendas permanecen sin un favorito claro. Incluso si ganaran todas ellas, no alcanzarían la mayoría y necesitarían imponerse también en distritos que el análisis considera favorables a los demócratas.
Estos últimos datos se suman a otros sondeos, como el de CNN, de esta misma semana que fijó en hasta diez puntos la ventaja de los demócratas sobre los republicanos o el promedio de RealClearPolitics que la deja en 8,6 puntos.

Con estas proyecciones se consolida la idea de que los republicanos perderían la Cámara de Representantes y los análisis se centran en ver hasta dónde llegará la victoria demócrata que, según The Cook Political Report podría darse con más escaños de los que obtuvo en 2006 y 2018.
"Actualmente, consideramos que el escenario más probable es que los demócratas logren arrebatar entre 12 y 22 escaños", señalan.
En tanto, la popularidad de Trump se encuentra en mínimos, con una aprobación del 32%, según una encuesta de CNN de esta semana.