¿Cómo saber si me está dando un accidente cerebrovascular (ACV)?
"Síntomas abruptos y agudos" de dolor de cabeza, asimetría facial, pérdida de fuerza, coordinación y alteración del habla deben motivar una consulta inmediata a urgencias.
Consumo de tabaco, exceso de alcohol, sedentarismo y diabetes son factores de riesgo, pero "el rey maligno, el asesino silencioso es la hipertensión", dijo a Cooperativa el doctor Alexis Rojo.
El presidente de la Asociación Chilena de Enfermedades Vasculares Encefálicas (Aceve), Alexis Rojo, explicó en Cooperativa cómo identificar y reaccionar oportunamente frente a un accidente cerebrovascular (ACV).
"Los ACV dan síntomas abruptos, agudos, no de a poquito. Y es una pérdida de alguna función cerebral de acuerdo al área que está irrigada", explicó el experto, jefe del Servicio de Neurología del Hospital Herminda Martín de Chillán, a pocos días de celebrarse el Día Mundial de Prevención del Ataque Cerebrovascular.
El neurólogo sostuvo que los principales síntomas son: "La caída de la comisura —se me enchueca la boca—; pérdida de fuerza de alguna extremidad: brazo, pierna, las dos, las cuatro extremidades en diferente grado; y la alteración del habla, ya sea que hablo un poco más enredado y no me entienden".
En concreto, la asimetría facial, la pérdida de fuerza, la alteración del habla, la inestabilidad o pérdida de coordinación aguda, llamada dismetría, y la cefalea abrupta y severa, son los síntomas que deben despertar una alerta y una acción inmediata.
"Esos serían como los signos para sospechar que estoy en un ACV, y que es algo agudo y que debo concurrir de inmediato a un centro de urgencia", enfatizó Rojo.
Tipos de ACV
Existen dos tipos de ataque cerebrovascular: el isquémico, que ocurre por la obstrucción de una arteria cerebral, y el hemorrágico, producido por la rotura de un vaso sanguíneo en el cerebro.
En esa línea, el médico indicó que con "los ACV mayores, por cada minuto que pasa, tú pierdes alrededor de dos millones de neuronas. Por una hora de pérdida de tratarlos, tú puedes perder una equivalencia a 10 años biológicos de tu cerebro".
"Por lo tanto, va corriendo el tiempo y corre la amenaza de que en el fondo podamos revertir el evento eventualmente, sobre todo en el ACV isquémico. En el vaso tapado, nosotros tenemos tecnología farmacológica —que son los fibrinolíticos, medicamentos que se inyectan con algunas condiciones técnicas evidentemente del paciente— y eso permite la posibilidad de que se disuelva ese trombo y la sangre siga circulando", detalló.
"En el caso de que sea un ACV de un vaso más grande, podemos en algunos lados ingresar dentro de la arteria para destaparla. Lo mismo como destapamos arterias del corazón, procedimientos similares los hacemos en el cerebro", agregó el experto.
Rojo recomendó a la comunidad reconocer los centros asistenciales que tengan capacidad resolutiva del ataque más próximos a su ubicación.
Factores de riesgo
El neurólogo planteó que los factores de riesgo que influyen en la posibilidad de sufrir un ACV son "similares con las enfermedades cardíacas: el rey maligno es la hipertensión, también se dice que es el asesino silencioso, porque en el fondo te puede ir destruyendo año por año sin darte síntomas relevantes; la diabetes mellitus; la dislipidemia —o sea, el colesterol malo que está descontrolado—; también hábitos como el tabaquismo, el exceso de alcohol y el sedentarismo".
De esa forma, afirmó que la mejor manera de reducir el riesgo es cambiar hábitos como disminuir el consumo de tabaco, adquirir una dieta mediterránea –"que es bastante parecida a la dieta chilena antigua, pero incorpora el aceite de oliva"- y evitar toda bebida, incluso con endulzante, que "hemos descubierto que en el fondo tienen asociación con aumento de la enfermedad cardiocerebrovascular y también cambio de la microbiota".