Japón tomó el control de un faro en isla reclamada por China y Taiwán

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Autor: Cooperativa.cl

La disputada zona, rica en petróleo y gas, ha sido un constante foco de roces diplomáticos desde que fueron reclamadas por los nipones en 1895.

El Gobierno de Japón anunció que tomó bajo su control y asumió la propiedad de un faro situado en una de las islas Senkaku, cuya soberanía es reclamada también por China y Taiwán.

 

"Hemos hecho lo que un Estado tiene el derecho de hacer", afirmó el primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, tras conocerse esta decisión, que puede levantar una tormenta de protestas y oscurecer las relaciones diplomáticas entre los tres países.

 

El ministro portavoz del Gobierno nipón, Hiroyuki Hosoda, explicó a la prensa que el gabinete de ministros había remitido a China un mensaje en el que se comunicaba ese paso, que convierte al Estado japonés en dueño del faro erigido en una de las polémicas islas.

 

Las Senkaku, llamadas Diaoyu por China y Tiaoyutai por Taiwán, han sido un constante foco de problemas diplomáticos desde que fueron reclamadas por Japón en 1895.

 

Tras la Segunda Guerra Mundial pasaron a estar bajo control del vencedor de la contienda en el Pacífico, Estados Unidos, que utilizó los deshabitados islotes como campo de tiro para sus maniobras militares.

 

En 1972, fueron devueltas a Japón junto con el archipiélago de Okinawa, en medio de las renovadas protestas chinas y taiwanesas, avivadas por las prospecciones que descubrieron que esos territorios eran ricos en petróleo.

 

En 1978, militantes de extrema derecha japoneses erigieron el faro de casi seis metros de altura en Uotsuri, la mayor de las islas, lo que provocó otra ola de críticas en Taipei y Pekín.

 

En marzo del año pasado, un grupo de siete chinos desembarcó en Uotsuri para reclamar la "devolución" a China de las islas, pero fueron detenidos y deportados a su país.

 

Hasta ahora, el faro estaba bajo propiedad nominal de un pescador de Okinawa y eran los propios constructores del edificio quienes se ocupaban de su mantenimiento y explotación.

 

Sin embargo, al no poder el dueño y el grupo derechista hacerse cargo de los gastos inherentes a la conservación del faro, acabaron traspasándolo al Estado, dijeron fuentes del Ministerio japonés de Exteriores citadas por la agencia de noticias Kyodo.

 

Roces con China

 

En los últimos meses se avivaron más los roces entre China y Japón por las disputadas islas, al enviar el Gobierno chino varios barcos de prospección a una zona marina cercana donde hay también yacimientos de gas.

 

Estas reclamaciones chinas por el gas localizado en las aguas de las Senkaku fueron utilizadas por el sector más duro del Gobierno nipón para incluir la potencial amenaza que supone Pekín en el Libro Blanco de la Defensa publicado por el Ejecutivo en diciembre pasado.

 

"Nosotros no vemos ningún problema en esta cuestión (de la propiedad del faro), ya que las islas Senkaku son sin lugar a dudas parte de nuestro territorio nacional por razones históricas y bajo la ley internacional", afirmó Hosoda.

 

Según el portavoz del Gobierno, ahora la Guardia Costera japonesa de encargará del mantenimiento y vigilancia del faro. (EFE)