Lincolao descartó reforzar su seguridad para "saber cómo los otros chilenos experimentan la violencia"
"No necesito más protección que otros; necesitamos consecuencias para las personas que agreden", afirmó la ministra de Ciencias.
Comparó su decisión con no tomar analgésicos para el dolor, señalando que prefiere sentir el estado real de la sociedad para saber con certeza cuándo Chile esté realmente "sano".
La secretaria de Estado enfatizó la importancia de la protección en el ecosistema virtual.
"No necesito más protección que otros chilenos", aseguró la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, al abordar este sábado la opción de aumentar su seguridad privadad tras la agresión que sufrió en la Universidad Austral, en la sede de Valdivia (Región de Los Lagos).
En conversación con CHV Noticias, la secretaria de Estado afirmó que quiere "saber cómo los otros chilenos están experimentando esta violencia también, porque es inaceptable".
"Entonces, yo no necesito más protección que otros chilenos. Lo que necesitamos es consecuencias para las personas que agreden, no solamente física, sino también cibernéticamente", enfatizó Lincolao.
La ministra profundizó su enfoque, trazando un paralelo con su propia filosofía de vida: "así como yo no tomo remedios para el dolor, porque quiero saber cómo mi cuerpo se siente para saber cuándo estoy sana, también quiero saber cuándo Chile esté sano, por lo cual yo prefiero no tener seguridad física que a mí me tal vez me indique que hay un problema resuelto cuando no está".

La importancia de la ciberseguridad
En esta línea, la jefa de cartera de Ciencia hizo una distinción crucial entre la protección física y el ámbito digital, destacando este último como un frente poco atendido en el país.
"Hay dos tipos de seguridad. De ciberseguridad y de seguridad física. Yo ya me estoy encargando de la ciberseguridad, porque creo que esa es un área en Chile que no se han tomado las herramientas que existen en las leyes y en la tecnología para proteger a las personas de la violencia cibernética", afirmó Lincolao.
Finalmente, advirtió sobre el impacto corrosivo que los ataques en línea pueden tener en la reputación de las personas, un daño que considera grave y muchas veces subestimado.
"Esa es un área que empañan la reputación de una persona", señaló, agregando que, en algunos casos, estos contenidos nocivos "han salido de académicos en universidades, donde hay videos".