El silencio detrás de las pantallas: El factor emocional en el aumento de intoxicaciones adolescentes
Expertos advierten que el 95% de los casos registrados en jóvenes durante 2025 corresponden a intentos autolíticos.
La falta de comunicación familiar y la exposición a retos virales en redes sociales aparecen como los principales gatillantes de esta crisis.
El Ministerio de Salud y el CITUC informaron un alarmante incremento del 500% en las intoxicaciones por paracetamol en menores de entre 12 y 17 años.
La facilidad para adquirir este fármaco, sumada a una creciente desconexión digital en los hogares, ha transformado un medicamento cotidiano en una herramienta de riesgo crítico para la salud pública nacional.
"Nos hemos olvidado de hablar"
Para el doctor Juan Carlos Ríos, director del CITUC, este fenómeno no es un evento aislado de la cultura actual. El especialista apunta directamente a la desconexión que generan los dispositivos móviles dentro del hogar.
"Parece que las pantallas han hecho que nos miremos menos, conversemos menos y estemos mirando otras cosas. Nos hemos olvidado un poquito de la conversación, de hablar. Y yo creo que eso es parte de lo que vivimos ahora", reflexiona el doctor.
Según el experto, mientras los medios de comunicación tradicionales mantienen un control editorial preventivo, el mundo digital opera bajo sus propias reglas, donde los adolescentes actúan con una peligrosa ingenuidad: "Aparecen estos retos virales que los niños, lamentablemente, los ven con ingenuidad pensando que no es más allá de que están haciendo un reto, y no es así".
La alarmante cifra del 95%
A diferencia de las intoxicaciones accidentales en niños pequeños, los casos en adolescentes tienen un trasfondo mayoritariamente deliberado. Los datos del CITUC para el año 2025 son tajantes: el 95% de estos jóvenes se intoxicó en el contexto de un intento autolítico.
"Cuando fuimos a mirar la razón (...) nos dimos cuenta que el 95% de esos adolescentes habían tomado paracetamol como un intento autolítico, un intento suicida, un intento de atentar contra ellos mismos", señala Ríos, vinculando esta conducta directamente con el consumo de contenidos en redes sociales.
El desafío es la prevención familiar
El llamado del CITUC no es a prohibir el medicamento, sino a recuperar los espacios de confianza. Actualmente, uno de cada dos llamados que recibe el centro es por un intento de suicidio, una estadística que se mantuvo al alza tras la pandemia.
El doctor Ríos insiste en que el antídoto más eficaz no está en la urgencia médica, sino en la anticipación.
"Los niños manifiestan sus problemas conversando y ahí es donde yo creo que tenemos que adelantarnos. No ir al final del camino del daño que nos va a provocar el paracetamol", afirmó.
El profesional concluye que, si bien el sistema de salud cuenta con tratamientos para revertir la toxicidad si se llega a tiempo, el verdadero éxito radica en que el reto nunca comience. "El desafío es detenerlo, y para eso hay que conversar con los niños".
Claves para detectar el riesgo
- Aislamiento extremo: Tiempo excesivo en pantallas sin interacción física.
- Interés por retos: Conversar sobre desafíos que involucren consumo de sustancias.
- Acceso a fármacos: Mantener grandes cantidades de medicamentos a la mano facilita conductas impulsivas.
Fono de Emergencias Toxicológicas CITUC: +56 2 2635 3800