La Araucanía: Más de 3.700 agricultores reportan graves daños tras sistema frontal
Los daños se concentran en infraestructura crítica como invernaderos, galpones y bodegas de almacenamiento.
Camilo Guzmán, líder de Agricultores Unidos, advirtió que los daños “comprometen directamente la capacidad productiva de las familias campesinas”.
El gremio exige una política de reconstrucción agrícola que devuelva la capacidad financiera al sector
Un total de 3.749 agricultores de la Región de La Araucanía sufrieron la destrucción de su infraestructura productiva -incluyendo invernaderos, galpones, gallineros y bodegas- debido a las intensas lluvias y vientos del último sistema frontal, según el catastro levantado por los municipios locales.
La emergencia afecta mayoritariamente a 3.228 usuarios registrados en el Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap), sumándose otros 521 productores que operan fuera del sistema estatal y que hoy carecen de apoyo inmediato.
La destrucción de estas instalaciones pone en riesgo el resguardo de los animales y el almacenamiento de insumos críticos para la temporada.
Ante este escenario, el presidente de los Agricultores Unidos, Camilo Guzmán, afirmó que "Chile necesita una política de reconstrucción agrícola que permita recuperar praderas, cultivos, infraestructura y capacidad financiera, ya que nos han quitado el crédito".

"Junto con ello, avanzar en problemas estructurales que siguen afectando al sector: mayor transparencia en los mercados, acceso al crédito y reglas que permitan competir en condiciones más justas", puntualizó el dirigente.
La urgencia de los productores radica en que la pérdida de infraestructura se traduce en una parálisis inmediata de sus actividades.
Desde el gremio enfatizaron que, sin una intervención que aborde la falta de transparencia en los mercados y el difícil acceso al financiamiento, la recuperación de los campos de La Araucanía podría tardar años.
Lonquimay: Más de 1.400 personas continúan aisladas por la nieve en sectores cordilleranos
En tanto, más de 1.400 personas permanecen aisladas en los sectores cordilleranos de Lonquimay producto de las intensas nevadas, lo que obligó a las autoridades locales a solicitar una cantidad adicional de maquinaria pesada mediante el sistema de emergencia Alfa.
El alcalde Eduardo Yáñez informó que, aunque el despliegue de vialidad y equipos municipales es total, el bloqueo de caminos secundarios sigue impidiendo la conectividad terrestre en diversos puntos de la comuna.
"Tenemos más de 1.400 (personas) todavía en esa condición (de aislamiento), por lo que tenemos que seguir trabajando con las maquinarias de todas las instituciones para poder llegar a cada rincón de nuestra región. Pero es algo que está avanzando", señaló el jefe comunal.

Asimismo, dio cuenta que se solicitó, "a través de un Alfa, una cantidad adicional de horas de contratación de maquinaria para terminar con este proceso".
"Lo bueno hoy en día es que tenemos precipitaciones de lluvia con la isoterma bastante alta, lo que va a permitir, uno, descongelar la nieve; segundo, que se derrita de forma más rápida y también se ablande, lo que permite un trabajo más oportuno de las retroexcavadoras, de las motoniveladoras y de los bulldozer que están en terreno", puntualizó Yáñez.
Pese a este optimismo técnico, Senapred declaró una nueva alerta temprana preventiva para las provincias de Cautín y Malleco debido al pronóstico de fuertes vientos y lluvias.