Exsubsecretario pide reenfocar la estrategia de seguridad: "Hay que pasar a combatir al poder criminal"
Neftalí Carabantes afirmó que el desafío actual del país "no es solamente reducir delitos, sino impedir que organizaciones criminales adquieran poder territorial y económico".
"Tenemos que cambiar el diagnóstico de mano dura y recuperación del orden y pasar a una fase superior", enfatizó el abogado en Cooperativa.
"Debiéramos tener una nueva estrategia 2.0 contra este poder criminal, con metas concretas, cuyo centro no debiera ser aumentar las penas, sino desarticular organizaciones completas", defendió Carabantes.
El abogado Neftalí Carabantes, exsubsecretario de Carabineros de los gobiernos de Lagos y Bachelet, pidió al Ejecutivo reenfocar su estrategia de seguridad de "mano dura y recuperación del orden" a una fase superior que busque "pasar a combatir al poder criminal".
En conversación con El Diario de Cooperativa, el experto afirmó que el país necesita una "estrategia contra el poder criminal 2.0", a raíz de los distintos hechos de violencia que han afectado a distintas autoridades, como las amenazas de muerte o el reciente plan que buscaba atentar contra la vida del alcalde de San Bernardo, Christopher White.
"El desafío principal de Chile hoy no es solamente reducir delitos, sino impedir que organizaciones criminales adquieran poder territorial, económico, penitenciario y político. Tenemos una agenda de seguridad del Gobierno, enfocada en la mano dura y la recuperación del orden, pero el gran desafío que tiene es cambiar y reenfocar lo que tiene presentado en el Congreso", planteó la exautoridad.
En esa línea, el académico afirmó que "tenemos que pasar a una fase superior: cambiar el diagnóstico y pasar de combatir la delincuencia al poder criminal, y ver cómo somos capaces de limitar al máximo y eliminar las estructuras de crimen organizado, que son las que buscan controlar territorios, intimidar a estas autoridades, al presidente, a ministros, y generar economía ilícitas muy lucrativas para ellos".
"Es clave refrescar lo que es nuestra Estrategia Nacional contra el Crimen Organizado. Debiéramos tener una nueva estrategia 2.0 contra este poder criminal, con metas concretas, responsables identificables, y el centro no debiera ser aumentar indiscriminadamente las penas, sino desarticular organizaciones completas a nivel criminal", concluyó Carabantes.