Astroza por cable chino: Lo que planteó EE.UU. es una afrenta a Chile y pone a Kast en una disyuntiva
La experta en RR.EE. calificó las advertencias de Washington sobre riesgos de seguridad como una "intervención clara en la soberanía" nacional.
En entrevista con Cooperativa, la abogada Paulina Astroza, doctora en Ciencias Políticas y profesora de la Universidad de Concepción, analizó este martes la escalada de tensiones diplomáticas entre Chile, Estados Unidos y China por el proyecto de cable submarino "Chile-China Express".
Para la experta en relaciones internacionales, la situación trasciende la actual Administración y representa un desafío directo a la soberanía nacional que el próximo Gobierno de José Antonio Kast no ha sabido denunciar con claridad.
Astroza calificó las recientes advertencias del embajador de Estados Unidos sobre riesgos de seguridad como una "intervención clara en la soberanía del Estado".
"Nos están diciendo con quién tenemos o no tenemos que negociar, donde la acusación es muy grave respecto a autoridades chilenas que ponen en riesgo la seguridad del hemisferio en temas críticos y particularmente en telecomunicaciones, sin dar mayores aportes de cómo Estados Unidos entiende que se vulnera la seguridad regional por parte de autoridades chilenas", dijo la académica a Lo Que Queda del Día.
En su visión, el país se encuentra bajo una presión bidireccional —entre las leyes chilenas defendidas por China y las instrucciones geopolíticas de EE.UU.— que obliga a una defensa institucional firme que, a su juicio, la Oficina del Presidente Electo (OPE) ha evitado realizar por cautela burocrática.
"Creo que lo primero era sostener y afirmar eso, y después podemos empezar a ver qué pasó a nivel interno respecto a la toma de decisión, sobre todo ahora con la disyuntiva que va a tener el Presidente Kast, porque lo que planteó Estados Unidos, más que una afrenta al Gobierno de Boric, es a Chile, y en segundo lugar, es una amenaza abierta; le están dando instrucciones casi a Chile de cómo tiene que actuar, por un lado los chinos y por el otro lado los estadounidenses", apuntó Astroza.
La analista cuestionó que el Mandatario electo muestre una fuerte afinidad ideológica con figuras como Donald Trump, aceptando la invitación para ser parte de la cumbre en Miami "Shield of The Americas" el próximo 7 de marzo, incluso antes de asumir el mando, mientras la realidad económica de Chile exige mantener a China como su principal socio comercial.
"A nosotros no nos conviene abrazar una posición en esta rivalidad sinoestadounidense yendo a los brazos de Trump porque hay una afinidad entre los presidentes. Ese es un análisis de muy corto plazo, ideológico y que no está poniendo en perspectiva con quién son nuestros vínculos", explicó la académica.
Astroza advirtió que romper el histórico pragmatismo de la política exterior chilena —que ha permitido navegar crisis diversificando socios— sería un error estratégico costoso.
"Ese pragmatismo que ha caracterizado a la política exterior de Chile desde el año 1990 hasta la primera parte del Gobierno del Presidente Boric, que fue un paréntesis creo, nos ha servido mucho a nosotros como 'el débil' que sabe ir manejando sus relaciones porque necesitamos buenas relaciones con Estados Unidos, buenas relaciones con China, buenas relaciones con Europa, con Asia. Y hoy día creo que nos juega muy en contra ir a Estados Unidos, ni siquiera haber asumido todavía el Gobierno, a sentarse a la mesa junto con Milei, Bukele, Noboa u otros que están claramente en la línea del presidente Trump cuando las olas se van moviendo"", declaró la especialista.
"Esto es un péndulo, la emergencia de China como un actor internacional es insoslayable y por los intereses de Chile deberíamos bajar el tono respecto a eso y más aún cuando todavía no se asume", concluyó Astroza.