Nicolás Zepeda apelará a condena a cadena perpetua por caso Narumi Kurosaki

Publicado:
- Periodista Digital:
EFE

La defensa del chileno anunció un recurso de casación tras calificar el fallo como "absolutamente injusto" y desproporcionado.

Sus abogados remarcaron que Zepeda "recibe una pena que lo equipara a asesinos en serie y terroristas".

El chileno Nicolás Zepeda apelará a la condena a cadena perpetua dictada por el Tribunal de lo Criminal del Ródano, en Lyon, por el asesinato de su exnovia japonesa Narumi Kurosaki, en un caso que se remonta a 2016 y cuyo cuerpo nunca fue hallado.

El anuncio fue realizado inmediatamente después de conocerse el veredicto, que estableció la culpabilidad por asesinato con premeditación y sorprendió por su severidad, al superar los 30 años de cárcel que había solicitado la Fiscalía.

Los abogados del acusado reaccionaron con dureza frente a la sentencia y confirmaron que recurrirán ante la justicia francesa mediante un recurso de casación.

"Han castigado a Nicolás Zepeda por haber osado responder a la condena contra él y haber ganado en casación", afirmó el abogado Sylvain Cormier.

El jurista sostuvo además que su defendido "recibe una pena que lo equipara a asesinos en serie y terroristas", y calificó la decisión como "absolutamente injusta e injustificada".

Durante todo el proceso, la defensa insistió en la existencia de duda razonable y solicitó la absolución.

Un fallo más severo de lo esperado

El tribunal condenó a Zepeda a cadena perpetua, una pena superior incluso a la solicitada por el Ministerio Público.

Imagen foto_00000001

En la motivación de la sentencia, el presidente del tribunal subrayó que "la muerte de Narumi Kurosaki es cierta", pese a que el cuerpo de la joven nunca ha sido encontrado, uno de los elementos más debatidos del caso.

La resolución marca el cierre del tercer juicio en Francia contra el chileno, luego de que dos condenas anteriores de 28 años fueran anuladas por el Tribunal Supremo debido a un defecto de forma.

Caso sigue abierto en sus interrogantes

El caso se remonta al 5 de diciembre de 2016, cuando Narumi Kurosaki, estudiante japonesa en Besanzón, desapareció sin dejar rastro.

La investigación apuntó a Zepeda, quien había viajado desde Chile a Francia en fechas cercanas a la desaparición. Sin restos ni confesión, la acusación se basó en un conjunto de pruebas indiciarias, como registros de audio, movimientos del acusado y testimonios.

Para la familia de la víctima, el fallo representa un avance en la búsqueda de justicia, aunque no resuelve el principal misterio del caso: el paradero del cuerpo.

Con el anuncio de la apelación, el proceso judicial suma un nuevo capítulo a casi una década de la desaparición de la joven.