Las razones detrás del alza del petróleo y cómo el Mepco amortiguó el golpe

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Cooperativa.cl

La escalada del conflicto y los recientes ataques militares provocaron que el petróleo Brent subiera un 5%, alcanzando los 88 dólares por barril.

Para evitar un impacto mayor en el bolsillo de los ciudadanos, el Gobierno decidió modificar los parámetros del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles

 ATON (referencial)

Este encarecimiento internacional generó una fuerte presión sobre los costos de importación de las bencinas y el diésel en el mercado nacional.

La reactivación de los focos de violencia en Medio Oriente, marcados por operaciones militares de Estados Unidos y Arabia Saudita contra milicias proiraníes, desencadenó una inmediata ola de incertidumbre en los mercados energéticos globales.

Uno de estos efectos es el incremento en el valor de los combustibles, algo que comenzarán a pagar los conductores en Chile.

Como respuesta directa a este escenario de inestabilidad, la cotización del petróleo Brent -crucial para la fijación de precios de importación en el país- sufrió un salto de 5% en una sola jornada, situándose en torno a los 88 dólares por barril.

Este encarecimiento de la materia prima traspasó de inmediato la presión de costos hacia el mercado local de carburantes.

¿Cómo funciona el Mepco para evitar una subida más drástica?

A pesar del incremento internacional, las alzas en los surtidores de las estaciones de servicio chilenas no reflejarán en su totalidad el golpe del mercado mundial.

Esto se debe a que el Ejecutivo intervino los parámetros del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) para actuar como un escudo protector frente a la volatilidad exterior.

"Si bien el precio internacional del petróleo generó presiones sobre el precio de los combustibles, el Gobierno profundizó el componente variable aumentando su magnitud, es decir, que se hizo más negativo", explicó Josefina Romo, investigadora de Clapes UC.

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Este encarecimiento internacional generó una fuerte presión sobre los costos de importación de las bencinas y el diésel en el mercado nacional. (FOTO: ATON)

Según detalló, esta situación "implica que el Mepco está absorbiendo una mayor parte del alza que, de otra forma, se traspasaría al precio de las gasolinas".

"En términos del mecanismo, esto significa que aumentó la diferencia entre el precio base proyectado, que refleja el precio que tendría el combustible sin la aplicación del Mepco, y el precio de referencia vigente ENAP", puntualizó Romo.

"Como consecuencia, el impuesto específico disminuye, amortiguando el aumento en el precio final de los combustibles. En la práctica, esto implica que la proyección de alza de la gasolina y del diésel se mantienen en torno a los 30 pesos. De no haberse modificado el componente variable, el alza habría sido mucho mayor", detalló la experta.

Cambio de tendencia tras meses de bajas

Este nuevo escenario interrumpe la racha de alivio que habían experimentado los automovilistas durante los meses recientes. Tras las alzas registradas a mediados de abril -posteriores al fuerte incremento de finales de marzo-, las gasolinas habían mostrado variaciones acotadas durante mayo, periodo en el cual el diésel llegó a descontar más de 100 pesos.

Posteriormente, entre junio y julio, los precios anotaron dos caídas consecutivas cercanas a los 100 pesos por litro, tendencia que hoy se quiebra debido al complejo panorama internacional.

Banco Central frena baja de tasas y la mantiene en 4,5% ante incertidumbre por el petróleo e inflación

Frente al resurgimiento de los riesgos geopolíticos en Medio Oriente y el consecuente encarecimiento del petróleo Brent a nivel global, el Banco Central decidió hacer una pausa en el ciclo de relajación monetaria y optó por mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 4,5%.

De acuerdo con el diagnóstico del emisor, el panorama macroeconómico global atraviesa por niveles de volatilidad sustancialmente superiores a los habituales.

Estos eventos afectaron de manera directa las proyecciones de inflación de corto plazo, forzando al instituto emisor a actuar con prudencia para salvaguardar el equilibrio de los precios internos.

Aunque diversos sectores se cuestionan por qué no se continuó reduciendo el costo del crédito en el país, los especialistas enfatizan que una baja de tasas en la coyuntura actual podría gatillar efectos colaterales adversos sobre el tipo de cambio.

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Banco Central frena baja de tasas y la mantiene en 4,5% ante incertidumbre por el petróleo e inflación. (FOTO: ATON)

"Es cierto que la incertidumbre le deja al Banco Central menos espacio (...) hay gente que se pregunta 'Oye, pero ¿por qué no bajan la tasa de interés?'. Bueno, al bajar la tasa de interés, lo que pasaría es que muchos capitales se irían de Chile y eso haría subir el tipo de cambio, es decir, tendríamos que pagar más pesos por dólar. Eso nos traería lo que es inflación importada", aseveró Jaime Bastián, economista y director de la Escuela de Auditoría y Control de Gestión de la Universidad Finis Terrae.

Según puntualizó el experto, "todo aquello que importamos sería más caro y por lo tanto generaríamos inflación ya en un minuto en la cual ya estamos pasados, tenemos un 4,3% a 12 meses".