Niña de 11 años murió por hantavirus en Rengo
La Seremi de Salud informó que la menor, de nacionalidad boliviana y residente de Rengo, posiblemente se infectó durante un viaje a su país natal.
En lo que va del año, la región registra siete casos y tres fallecidos por esta enfermedad.
La autoridad llamó a reforzar la limpieza de bodegas y el corte de malezas para prevenir presencia de roedores.
El Instituto de Salud Pública (ISP) confirmó este viernes el fallecimiento por hantavirus de una niña de 11 años, de nacionalidad boliviana, en la Región de O'Higgins.
La víctima, identificada como Sheyla Correa Gutiérrez, residía en un campamento de la comuna de Rengo y era alumna de la Escuela La Isla.
"En nuestra investigación epidemiológica inicial se ha visto que el lugar probable de contagio fue fuera de las fronteras de nuestro país; probablemente por un viaje a Bolivia que realizó a raíz de las vacaciones de invierno", señaló Daniela Zabando, seremi de Salud de O'Higgins.
"Como autoridad sanitaria queremos hacer llegar nuestras más sentidas condolencias a la familia y a la comunidad de la comuna de Rengo (...). Esta noticia golpea fuertemente a nuestra región", agregó la autoridad.
Con este deceso, la Región de O'Higgins acumula siete contagios confirmados por hantavirus en lo que va del año, tres de los cuales han resultado fatales.
Alerta sanitaria nacional y medidas de prevención
Ante este escenario, la Seremi de Salud reitero la importancia de extremar las medidas de autocuidado en zonas rurales y periurbanas, tales como el desmalezamiento y la ventilación y limpieza profunda de escombros o bodegas propicias para la anidación de roedores.
El pasado 28 de julio, el Ministerio de Salud decretó una alerta sanitaria por hantavirus que abarca a 13 regiones del país —desde Atacama hasta Magallanes—, la cual estará vigente hasta el 31 de julio de 2027 para hacer frente al incremento en la letalidad de la enfermedad.
El virus es transmitido por el ratón de cola larga (Oligoryzomys longicaudatus), especie que habita en bosques, matorrales y zonas rurales.
La infección en humanos ocurre principalmente por la inhalación de microgotas o partículas virales provenientes de las heces, orina y saliva del animal, pudiendo derivar en un síndrome cardiopulmonar de alta gravedad.