Lo Barnechea: Desborde de quebradas causó estragos en colegio, capilla y decenas de casas

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Cooperativa.cl

Las intensas precipitaciones de ayer provocaron el ingreso masivo de barro y piedras en Camino El Cajón, en el sector de El Arrayán.

El Colegio San Juan de Kronstadt y un recinto comunitario quedaron bajo más de un metro de lodo.

 ATON (referencial)

Las intensas precipitaciones registradas ayer causaron estragos en distintos sectores de la comuna de Lo Barnechea, donde el lodo y los sedimentos arrastrados -por el desborde simultáneo de las quebradas Las Cazuelas, Novillo Muerto, Huallalolen, Pochoco y Los Ganas- dañaron severamente viviendas, recintos educativos y espacios comunitarios.

La principal vía afectada fue Camino El Cajón, donde el material arrastrado desde los cerros anegó completamente la calzada e ingresó con fuerza a los inmuebles más cercanos al estero El Arrayán. Decenas de familias reportaron que el fango alcanzó dormitorios, patios y piscinas, dejando además múltiples vehículos atrapados.

Los residentes del sector también advirtieron que la magnitud de estos desbordes tiene directa relación con la proliferación de obras inmobiliarias y tomas ilegales en la quebrada Huallalolen, donde se ha intervenido el cauce natural del agua y saturado los colectores de lluvia con sedimentos.

Otro de los puntos más críticos se vivió en el Colegio San Juan de Kronstadt, recinto de madera con 57 años de historia que atiende a una matrícula de 61 niños con necesidades educativas especiales. El desborde de la contigua quebrada Pochoco inundó las dependencias con más de un metro de barro.

Capilla comunitaria sepultada bajo el lodo

La fuerza del aluvión también golpeó con dureza a la capilla de la Fundación Parque Familiar El Arrayán, tras la bajada de material desde la quebrada Las Cazuelas.

El lodo acumulado superó el metro y medio en el interior y alcanzó casi dos metros en el exterior, destruyendo ventanales y mobiliario.

Vecinos del sector señalaron a Cooperativa que este recinto cumple un rol social clave para velorios y actividades de la comunidad, por lo que debieron autoconvocarse durante la madrugada para labores de despeje.

Ante la rápida evaporación y el endurecimiento del barro por el aumento de la temperatura, los pobladores solicitaron colaboración urgente no solo de voluntarios, sino también de implementos esenciales como palas, carretillas y guantes para acelerar las tareas de remoción.