Acusación contra Rabat: RN descarta "órdenes del partido" y pide ajustes políticos
Andrea Balladares afirmó que los diputados deberán evaluar el mérito del texto y advirtió debilidades en la coordinación del Gobierno.
Cruz-Coke también planteó mejorar la gestión y el vínculo con los partidos oficialistas.
La presidenta de Renovación Nacional, Andrea Balladares, dejó en manos de los diputados de su partido la definición sobre la acusación constitucional que prepara la oposición contra el ministro de Justicia, Fernando Rabat, y llamó a evaluar su contenido antes de resolver una posición.
La senadora también sostuvo que la crisis por las rebajas de condenas dejó en evidencia problemas de coordinación política y comunicacional en el Gobierno, diagnóstico que coincidió con el del senador de Evópoli Luciano Cruz-Coke, quien pidió mejorar la gestión y la relación del Ejecutivo con los partidos que lo respaldan.
Consultada sobre si toda la bancada de RN se alineará contra el libelo, Balladares respondió que esa decisión corresponde a los diputados, aunque recordó que su jefe de bancada ha anticipado que cree que votarán en contra.
"Nosotros no tenemos órdenes de partido, eso no existe", afirmó. Añadió que los parlamentarios deben deliberar dentro de la bancada y resolver cuando conozcan el texto, "evaluando el mérito de la acusación".
Balladares evitó pronunciarse sobre el fondo del eventual libelo, señalando que, como senadora, podría tener que actuar como jurado.
Oficialismo pide mejorar la coordinación
El presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke, cuestionó la viabilidad de la ofensiva y atribuyó la demora en su presentación a una presunta falta de apoyos. "Yo creo que no tienen los votos", afirmó, junto con sostener que el conflicto es de carácter político y no constitucional.
El senador también respaldó la decisión de mantener a Rabat: "Yo soy presidente de un partido de gobierno y respeto y respaldo la posición del presidente de la República".
Más allá de la acusación, Balladares planteó que la crisis exige cambios en el funcionamiento del Ejecutivo, en medio de los cuestionamientos desde el propio oficialismo a la conducción política del Gobierno.
"Esta crisis ha dejado en evidencia una debilidad aún en la coordinación política y comunicacional del gobierno", sostuvo, aunque descartó responsabilizar al vocero, argumentando que recién asumía sus funciones cuando se produjo la controversia.
La presidenta de RN señaló que las mejoras no pasan necesariamente por reemplazar ministros, subsecretarios o asesores: "La verdad que es más estructural que eso", afirmó.
En esa línea, pidió una coordinación de mejor nivel con los partidos para anticipar crisis y retomar las prioridades del programa. También advirtió que el caso ha afectado atributos del Mandatario: "Eso afecta al presidente, al gobierno y a todos los partidos que lo apoyamos".
Cruz-Coke coincidió en que un eventual cambio de gabinete no basta para resolver las dificultades. "Para mí no es un problema de nombres, es un problema también de gestión y diseño político", expresó.
El senador planteó fortalecer la coordinación entre el Ejecutivo y los partidos que sostienen su agenda en el Congreso, con el objetivo de evitar errores que calificó como "autoinfligidos".
Los planteamientos se producen después de que La Moneda descartara un cambio de gabinete pese a las presiones de sectores oficialistas.