Micco: El choque entre un discurso catastrófico y sobreexpectativas frenó la recuperación
El exsubsecretario de Hacienda advirtió que la caída de 1,5% del Imacec ratifica un escenario complejo para Chile.
Respecto a los diagnósticos del Ejecutivo, el experto afirmó en Cooperativa que "los datos no eran tan buenos como creyó el ministro en su momento y pecó un poco de optimismo".
La economía enfrenta un estancamiento marcado por cifras débiles de empleo y un desplome en la confianza de consumidores y empresarios.
La caída interanual de 1,5% que anotó el Imacec en julio ratifica que la economía chilena se encuentra en una "trayectoria de estancamiento muy fuerte", marcada por un mercado laboral debilitado y un desplome en la confianza de consumidores y empresarios que sitúa a Chile como uno de los países con peores expectativas a nivel global.
Así lo advirtió el economista de la Universidad de Chile y exsubsecretario de Hacienda Alejandro Micco, en entrevista este miércoles con El Diario de Cooperativa, en la que remarcó que la polarización política y los vaivenes comunicacionales han neutralizado el impacto de las recientes rebajas de impuestos y frenado el repunte de la actividad.
Al evaluar la contracción mensual, el también académico explicó que "es un dato puntual, siempre hay que ser un poco cuidadoso, pero es bastante negativo y nos dice que la economía está en una trayectoria de estancamiento muy fuerte".
"Se puede decir que los últimos siete días han sido no muy buenos para la economía, en términos de este resultado del Imacec, de la actividad económica, pero también está el resultado del desempleo, del empleo, que también está extremadamente flojo", lamentó Micco, que indicó también que frente "al dato de crecimiento económico, de desempleo y de expectativa de los consumidores, el panorama está complejo".

Consultado sobre si las autoridades se apresuraron al proclamar un punto de inflexión tras el crecimiento del 2,4% registrado en junio -cifra que luego se vio opacada por la caída de julio- el exsubsecretario afirmó que "los datos no eran tan buenos como creyó el ministro en su momento y pecó un poco de optimismo".
De todas maneras, matizó que, si bien el primer semestre cerró en terreno negativo en su conjunto, la coyuntura no debe catalogarse de catástrofe: "Estamos en una situación compleja, pero no de crisis. La economía no es que uno vaya por la calle y uno vea que esto se está cayendo a pedazos, para nada".
Choque de expectativas y el impacto del clima político
Para el economista, el freno principal a la reactivación se originó en la gestión de las expectativas públicas. A su juicio, el cruce entre un diagnóstico alarmista inicial y promesas desmedidas de recuperación terminó desorientando a la ciudadanía y a los inversionistas.
"Si uno ve los datos comparados a nivel mundial, somos el segundo país con las peores expectativas de los consumidores de la situación que estamos viviendo; solamente está más abajo que nosotros Turquía. Y eso es un tema complejo, preocupante, (sobre todo) después de una serie de medidas como el proyecto de ley que debería haber mejorado las expectativas en general de un aumento del crecimiento", puntualizó Micco en Cooperativa.

En opinión del experto, esto se debe a "un tema de mala comunicación; hay un tema de sobreexpectativas, quizás haber estado mucho tiempo con un planteamiento más de campaña política, de que estábamos en una situación de crisis, que la economía estaba quebrada (...) Creo que se sobreexageró eso y ha tenido un impacto en las expectativas muy fuerte".
En ese sentido, Micco profundizó que "se planteó algo muy como catastrófico (...) También se empezó a ver algo de que este consenso inicial que había de crecimiento se empieza a romper. Y esto lo hemos seguido viendo en el mismo proceso de la megarreforma tributaria, que empiezan a haber como voces disidentes dentro de la misma derecha".
Gobernanza y acuerdos de largo plazo
Finalmente, Micco advirtió que la confianza empresarial permanece deprimida debido a la falta de consensos amplios en reformas clave y a la incertidumbre sobre la situación fiscal futura.
"Hay mucho del tema económico que pasa por un tema de la gobernanza política que hemos tenido en las últimas décadas. (...) Es un momento de sentarse y ver cuánto esto está pegando en perspectivas de confianza en el país, en las instituciones políticas, y eso se traspasa harto a lo económico», concluyó.