El presidente de la Comisión de Constitución del Senado, Pedro Araya (PPD), subrayó en Cooperativa que el Gobierno presentó una "muy mala reforma" en materia de seguridad, y que si bien está dispuesto a aceptar ciertos elementos de la misma, excluiría el nuevo estado de excepción.
Después de que el Mandatario se negara a sacar la propuesta desde el Congreso, el parlamentario señaló en El Diario de Cooperativa: "Voy a seguir insistiendo en que esta es una muy mala reforma, que el Presidente de la República está mal asesorado en temas de seguridad, y lo más prudente sería retirarla y que nos pudiéramos sentar a la mesa".
El propósito de aquello sería que "en un corto tiempo, generemos un proyecto que sea viable políticamente, y lo más importante: que técnicamente entregue soluciones para fortalecer al Estado en materia de combate al crimen organizado".
Dado que el Ejecutivo de todos modos rebajó la urgencia legislativa, abriéndose a una negociación más precisa, el legislador aclaró que "mi problema no es que acotemos plazos o veamos cómo se va picando la reforma, sino que es mucho más de fondo".
"Creo que la reforma se hizo mezclando una serie de legislaciones, especialmente americana (EE.UU.), salvadoreña e italiana, donde se tomaron algunas ideas que, cuando uno las mira en el contexto de esos países funcionan, pero en este caso, hicieron una suerte de pegoteo que no conversa con la institucionalidad chilena y no resuelve problemas", profundizó.
Con todo, "el llamado al Presidente de la República es a que no se enamore de esta reforma, y pueda entender que probablemente, el equipo que lo asesoró y lo llevó a firmarla lo hizo cometer un error. Lo más prudente es retroceder, buscar un acuerdo y generar un nuevo texto constitucional que no nos mantenga entrampados en este entuerto porque, en la suma cero, los únicos que ganan son el crimen organizado, que ven que no somos capaces de avanzar en medidas que permitan controlar la delincuencia".
¿Qué puntos salvaría de la reforma actual?
Si el Gobierno definitivamente no retira el proyecto, Araya mencionó algunos elementos de la propuesta actual que conservaría: por ejemplo, "se podría avanzar en tener una definición del concepto de seguridad pública a nivel constitucional. Hoy en día, eso no se define expresamente, sino que es un derivado de lo que se entiende como la seguridad interior del Estado, y su deber de entregar protección a las familias, y hay una rica jurisrpudencia del Tribunal Constitucional, que ha ido actualizando el concepto".
A la vez, calificó como interesante "lo que se ha planteado a nivel de regular constitucionalmente el tema carcelario creo que puede ser una ayuda para evitar los problemas que se le suscitaron al Presidente con la Operación Cancerbero, producto de que el cumplimiento de condena está a nivel reglamentario".
Dicho esto, "la famosa lista que genera el Presidente de la República respecto de organizaciones de crimen organizado no debiera ser a nivel constitucional, porque es una mala copia del Acta Patriótica de EE.UU, y fundamentalmente, de una norma del Código Penal italiano para sancionar a la mafia. Más bien, eso debiera estar en el Código Penal, porque tiene que ver con una carga probatoria respecto de cómo se acreditan o no las organizaciones criminales en Italia", puntualizó.
Además, el senador remarcó que "por ningún motivo" aceptaría el estado de excepción nuevo, mas "estamos disponibles a que se pueda señalar expresamente que la seguridad pública también es una causal para el estado de excepción".