EE.UU. defendió sanciones e hizo guiño a futuro Gobierno de Kast
Brandon Judd, embajador en Chile, lamentó abordar discusiones sobre visas en lugar de discutir el "fomento del empleo, el crecimiento económico y la reducción del crimen".
La nación sostuvo su derecho a decidir sobre el ingreso de personas a su territorio, enfatizando que la medida responde a una salvaguarda de sus intereses fundamentales.
Judd acusó infiltraciones en sistemas de telecomunicación chilenos que comprometieron la información personal de usuarios, además de intrusiones en una constructora local con fines de competencia desleal por parte de agentes externos.
El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, defendió este lunes las polémicas sanciones al ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, y otros dos funcionarios de la cartera por parte de su país, asegurando que es una "decisión soberana" y alertando sobre "actores malignos extranjeros" que, con su actuar en Chile, han obligado a tomar medidas para "proteger su seguridad nacional".
En detalle, la sanción del Departamento de Estado acusa a los funcionarios de haber apoyado acciones que comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones y erosionaron la seguridad regional.
En un punto de prensa, la autoridad diplomática expresó su "decepción" por tener que abordar temas relacionados con visas, en lugar de discutir el "fomento del empleo, el crecimiento económico y la reducción del crimen", pilares que -aseguró- son fundamentales de la relación bilateral.

Respecto a la bullada medida, sin entrar en mayores detalles sobre los motivos, Judd afirmó que tienen la "decisión soberana de quién entra a nuestro país" y que "nadie tiene el derecho a una visa".
"Como hemos demostrado en otras partes y ahora aquí, vamos a proteger nuestros intereses de seguridad nacional, lo que no debería ser sorpresa para nadie", sostuvo el embajador.
Denunció "incursiones por parte de actores malignos extranjeros"
El diplomático reveló que, semanas atrás, se compartió información crítica con múltiples agencias gubernamentales chilenas sobre "incursiones en los sistemas de telecomunicaciones chilenos por parte de actores malignos extranjeros". Estas intrusiones, según Judd, tuvieron un impacto directo en la población.
"Esta incursión especifica estuvo dirigida a múltiples compañías de telecomunicaciones privadas, poniendo la privacidad y la información personal de casi todos los chilenos que usan un teléfono celular en riesgo de que sus datos fueran robados, sus comunicaciones espiadas y sus vidas afectadas. Esto afecta a cualquier persona, de cualquier país, cuya información pasa por líneas (de telecomunicación) chilenas", analizó.
Además de la afectación a las telecomunicaciones, denunció el hackeo a una "prominente empresa chilena de la construcción", una compañía local que compite directamente con firmas extranjeras por proyectos en el país, calificando estos actos como "sin escrúpulos, ilegal y absolutamente peligroso para la economía chilena y para los chilenos".

Acusó al Gobierno de nula respuesta
La preocupación del embajador se intensificó al indicar que, aunque compartieron esa información con el Gobierno, "hasta la fecha no hemos recibido ninguna respuesta de alguna acción tomada para remediar la situación".
Ante la ausencia de acciones, dijo que Estados Unidos se ve en la obligación de "asumir que esto ha continuado su curso, dejando a los chilenos, a los estadounidenses y a todo el mundo vulnerable".
Judd también explicó que "las economías avanzadas alrededor del mundo tienen un proceso para evaluar las inversiones extranjeras para asegurase de que su infraestructura crítica -sus puertos, sus líneas de transmisión de electricidad, y sus redes de telecomunicaciones- estén protegidas. Es una buena práctica de la OCDE".

Frente a esto, lamentó que Chile no cuente con tales salvaguardas, a diferencia de países como Estados Unidos, España, Canadá, Reino Unido y Australia.
Riesgo para la soberanía, advierte Judd
El embajador advirtió sobre el riesgo de perder la soberanía cuando un país no protege su infraestructura crítica.
Puso como ejemplos recientes situaciones en la región: "Una corte peruana dice que su gobierno no tiene ninguna habilidad para controlar un puerto en su propio territorio. O miren a la estación espacial extranjera en Neuquén, Argentina, donde las autoridades del gobierno tienen que pedir permiso solo para visitar. Estas son verdaderas violaciones a la soberanía. Y la lista continúa", analizó.
En contraste, Judd mencionó el proyecto Google Humboldt como un modelo a seguir, destacando que "este proyecto, a diferencia del puerto y de la estación espacial militar, es una verdadera sociedad entre el gobierno de Chile y Una empresa privada de primer nivel".

En este caso, "Estados Unidos apoyó activamente que el gobierno chileno tuviera propiedad y capacidad de negociación sobre el uso del cable para beneficio de su pueblo, garantizando así la soberanía", puntualizó la autoridad diplomática.
El deseo de trabajar con Kast
Finalmente, el embajador reiteró el respeto de Estados Unidos por el comercio chileno, pero enfatizó la necesidad de proteger la infraestructura crítica, especialmente las telecomunicaciones, ya que las amenazas "nos afectan a todos".
"Yo entiendo: el comercio es importante y ciertamente respeto el derecho de Chile a ejercer intercambios comerciales que traigan prosperidad y oportunidades a su pueblo, pero amenazas a la infraestructura crítica que arriesguen a que impidan la soberanía, especialmente la infraestructura de las telecomunicaciones, nos afectan a todos. Todos tenemos un interés propio en esta región, nuestra región compartida, y los Estados Unidos siempre tomarán las medidas necesarias para protegerla", afirmó el embajador.
Concluyó expresando el deseo de trabajar con el nuevo gobierno chileno para asegurar que la región compartida sea "segura y próspera para todos", haciendo eco del voto ciudadano por "seguridad y prosperidad" en diciembre.
"En diciembre, el pueblo chileno votó masivamente por un cambio. Ellos votaron por seguridad y prosperidad. Esperamos con ansias trabajar con el nuevo gobierno para proveer lo que exigió el pueblo chileno. Trabajando juntos podemos asegurarnos de que esta región -nuestro vecindario compartido- sea segura y próspera para todos", enfatizó.