Cable chino: Boric dice que alertó a Kast sobre "amenazas" de EE.UU., pero futuro ministro lo niega
"Hemos sido absolutamente transparentes: yo hablé con el Presidente electo semanas antes de que esto fuera una polémica", aseguró el Mandatario saliente.
"No se transparentó nada: no teníamos conocimiento ni información de lo que estaba sucediendo respecto a esa materia", respondió el próximo titular de Interior, Claudio Alvarado (UDI).
El radical cruce de versiones estalla a sólo horas de que Boric y Kast se reúnan este martes en La Moneda para hablar, precisamente, sobre el ahora famoso proyecto Chile-China Express.
El futuro ministro del Interior de José Antonio Kast, Claudio Alvarado (UDI), contradijo este lunes las declaraciones del Presidente Gabriel Boric, quien aseguró haber informado hace varias semanas al Mandatario electo sobre las aprensiones de Estados Unidos respecto al proyecto del cable submarino con China.
La polémica surgió tras conocerse extractos de una entrevista del Jefe de Estado saliente en Meganoticias, en la quesostuvo haber advertido a su sucesor sobre las implicancias geopolíticas y las preocupaciones transmitidas por la embajada estadounidense antes de que el conflicto estallara públicamente.
"Acá no hay nada oculto (...) Hemos sido absolutamente transparentes. Yo, de hecho, hablé con el Presidente electo semanas antes de que esto fuera una polémica, para transmitirle mi percepción respecto al asunto, ya que Estados Unidos ya había manifestado estas amenazas", señaló Boric.
"Le dije (a Kast) que quería conversar sobre específicamente el cable submarino, porque me parecía que como es una decisión delicada, dada la situación geopolítica y una decisión de largo aliento; que independiente de la decisión que tomara nuestro Gobierno respecto del punto de la concesión, esto igual continuaría en tramitación durante su Gobierno, me parecía importante conversarlo con él", añadió.
El Mandatario planteó además que "es muy importante que Chile, en el marco de la geopolítica actual -que es tremendamente compleja- no se alinee en un bando, sino que mantengamos nuestra neutralidad estratégica, nuestro no alineamiento activo, como se dice en términos del derecho internacional, y donde el principal interés sea el de Chile. Eso implica no estar en función de los intereses de otra potencia, sea cual sea ésta".
"Estados Unidos no es nuestro enemigo, China no es nuestro enemigo. El objetivo que tiene Chile es mejorar las condiciones de vida de nuestros habitantes. Por lo tanto, nosotros tenemos relaciones con China, con Estados Unidos, con India, con Europa, con países del Medio Oriente -durante nuestro Gobierno hemos abierto embajadas en Medio Oriente, de hecho-, y creo que es muy importante privilegiar, además, el respeto a los principios", agregó Boric.
Claudio Alvarado: "No se transparentó nada"
Sin embargo, a la salida de una reunión técnica en el Ministerio del Interior, Alvarado fue enfático: "El Presidente electo no fue informado, no tenía conocimiento alguno y en las conversaciones que se sostuvieron no se le manifestó este tipo de situación".
"Respecto al cable submarino chino, no teníamos conocimiento, no teníamos información y no se transparentó nada de lo que estaba sucediendo respecto a esa materia", insistió.
El "desmentido" de Alvarado no fue el único punto de fricción. El futuro jefe de gabinete también se refirió a las críticas de la ministra vocera, Camila Vallejo, quien acusó al futuro titular de la Segpres, José García, de negarse a dialogar sobre el proyecto de Sala Cuna.
El próximo jefe del Interior defendió la postura del actual senador, señalando que, ante la falta de certezas sobre el costo financiero del proyecto, lo responsable es un análisis técnico pausado en el Senado.
Reunión clave para primera hora de este martes
Este cruce de versiones ocurre en vísperas de que, este martes a las 08:00 horas, Boric reciba por tercera vez a Kast en La Moneda.
A la instancia se sumarán posteriormente diversos ministros sectoriales, a petición del equipo del líder republicano, para intentar dar fluidez a un traspaso que, hasta ahora, ha estado marcado por declaraciones encontradas y una evidente tensión diplomática y política.