Jueces viajeros se dirigieron al TC para impugnar procesos de remoción
Los magistrados cuestionan la utilización de los artículos 40 y 41 del reglamento estipulado para establecer una presunta responsabilidad disciplinaria.
La presidenta del máximo tribunal, Ana Gloria Chevesich, señaló que se trata "de un derecho que tiene cada uno de ellos".
Francisco Leturia, expresidente del Consejo para la Transparencia, restó valor al pronunciamiento "interesado" de la relatora ONU, Margaret Satterthwaite, quien dijo que se deben "rechazar todas las medidas disciplinarias retroactivas y de alcance general".
Un grupo de jueces y juezas del Poder Judicial presentaron un recurso ante el Tribunal Constitucional (TC) para impugnar el proceso de remoción en su contra, abierto en junio por la Corte Suprema por haber viajado al extranjero mientras se encontraban con licencia médica.
El requerimiento fue ingresado ayer miércoles en la previa del inicio de los alegatos de los 56 cuadernos de remoción, programado para el miércoles 2 de septiembre.
Los magistrados investigados cuestionan el uso de los artículos 40 y 41 del reglamento estipulado por el máximo tribunal para establecer una presunta responsabilidad disciplinaria.
La presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, se refirió a la acción de los jueces involucrados y señaló que se trata de "un derecho que tiene cada uno de ellos para invocar ante el TC que un determinado artículo que está siendo aplicado es contrario a la Constitución Política".
Expresidente del Consejo de la Transparencia restó valor a las presiones
Desde el extranjero también han surgido algunos reparos al procedimiento, como fue el caso de la relatora especial de Naciones Unidas, Margaret Satterthwaite, quien dijo que se deben "rechazar todas las medidas disciplinarias retroactivas y de alcance general".
Francisco Leturia, expresidente del Consejo para la Transparencia, restó valor al pronunciamiento "interesado" de la relatora ONU: "La Corte Suprema siempre recibe presiones: por los medios, por funcionarios de organizaciones internacionales como en este caso. Pero uno supone que, siendo jueces profesionales, deberían resistir y ser inmunes a ese tipo de presiones", indicó.
"Más allá que la presión de esta funcionaria de Naciones Unidas probablemente sea interesada, eso no impide ver que muchos de los procedimientos de la Corte Suprema, la misma funcionalidad del Comité de Ética de la Corte Suprema, tiene muchas deficiencias desde el punto de vista del debido proceso, y sería bueno que se corrigieran", enfatizó el abogado.