Mamá de Mariana Sepúlveda: "Mi esposo se acostaba y lloraba para un lado; yo lloraba por el otro"
Marta León compartió en Cooperativa el dolor que arrastra desde 2008 por la desaparición de su hija, y el desgarro adicional que le causa la libertad -por prescripción- del autor confeso del crimen.
"Ha sido una semana durísima: con pena, con sentimientos de impotencia, de (volver a pensar) que uno pudo haber estado tan cerca; que quizás minutos me separaron (de poder salvarla)", explicó.
El miércoles se reunirá con la ministra de la Mujer, Judith Marín, de quien espera "que se ponga la mano en el corazón".
Mariana tenía 19 años cuando desapareció, el 27 de junio de 2008. "Se merecía muchas cosas que no pudo recibir en vida, pero que ahora se están dando: cariño, apoyo", dice su madre.
Tras dos décadas de incertidumbre, el caso de Mariana Loreto Sepúlveda León, joven de 19 años desaparecida en Conchalí el 27 de junio de 2008, dio un giro que sacudió profundamente a su familia.
Tras la audiencia en que el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago dictó prisión preventiva para Ghislain Jesús Quiroz Carrizo, sujeto de 42 años que el domingo 6 de septiembre se acercó hasta una comisaría de Carabineros y confesó el asesinato de la muchacha, una sorpresiva decisión posterior del tribunal sobreseyó la investigación y lo dejó libre debido a la prescripción del delito, desatando la indignación de sus cercanos y abriendo un profundo debate sobre la justicia y los vacíos legales en Chile.
Este lunes, Marta León, madre de Mariana, relató en entrevista con Cooperativa el impacto emocional de estos días vertiginosos y el dolor de una búsqueda que, iniciada ese 2008, sigue lejos de terminar y ahora enfrenta nuevos obstáculos institucionales.

De la tranquilidad al desconcierto
"El viernes tuvimos la audiencia (de formalización de cargos contra Quiroz Carrizo) y nos vinimos (de regreso a casa) con la tranquilidad de que este hombre quedaba por dos meses en prisión preventiva en un recinto penitenciario. Se supone que las dos partes estaban de acuerdo, pero en la tarde, como a las ocho, me dicen que no; que lo iban a soltar. La verdad es que no me creía eso", dijo León a Lo Que Queda del Día.
Para la mamá de Mariana, "el criterio de la jueza pasa a llevar al fiscal, a nuestra abogada y a la familia (...) Indignación y rabia es lo que causa todo esto. Faltan pruebas, faltan evidencias, faltan cosas que se hagan. No era el momento de soltar a una persona. Yo encuentro que es un peligro".
A pesar de la confesión y los antecedentes que han surgido en las últimas semanas, la mujer mantiene abiertas múltiples interrogantes sobre la dinámica de los hechos y la falta de diligencias en los primeros años de la investigación.
"Mariana no salió del pasaje. Nunca más la vieron en ninguna parte. Mariana no salió. Jamás hubiera sospechado ni siquiera en esa casa", sinceró al recordar la cercanía del lugar donde se presume ocurrió el crimen.

"Perdóname por no haber salido a tiempo"
Para Marta y su esposo, Luis Sepúlveda, revivir esta historia después de 18 años ha significado transitar por jornadas de profundo agotamiento físico y emocional.
"Ha sido una semana durísima: con pena, con sentimientos de impotencia, de que uno pudo haber estado tan cerca, de que quizás minutos me separaron de mi hija. Tantas veces le dije: 'Perdóname por no haber salido a tiempo'. Muchas veces lloré en su pieza y le decía: 'Perdóname por no haber salido a tiempo'. Quizás un minuto, dos minutos o tres minutos te cambian la vida para siempre; entonces, lo que nos está pasando ahora como familia realmente es doloroso, muy doloroso. Tú siempre tienes la esperanza de volver a ver a tu hija", expresó.
"Es difícil para el papá y para mí. (En los primeros meses de la tragedia) él se acostaba y lloraba para un lado. Al rato me iba a acostar yo y lloraba por mi lado, impotentes como papás, porque es tu hija de 19 años y que alguien la tome por celos, por rabia o por lo que se le pudo haber ocurrido en esa mente y (ahora) decir: 'Yo lo hice'... Esa persona ni siquiera debería estar suelta (...) Si tuviste la capacidad de caminar, de ir a declararte culpable, cuesta creer que él no haya sido. Con tanto relato, con tantas cosas que dijo, a mí no me convence todavía que no haya sido", agregó.
La memoria de Mariana y una ley en su nombre
Más allá del revés judicial y de la batalla legal que darán esta semana junto a su abogada para revertir el sobreseimiento en la Corte de Apelaciones, la familia busca mantener vivo el verdadero legado de Mariana: una joven estudiosa, presidenta del centro de alumnos del colegio Pitágoras, profundamente apegada a sus hermanos y solidaria con su entorno.
"Mariana es como la ven en la foto: hermosa. Yo tengo los mejores recuerdos de Mariana y, por lo que he visto en redes sociales y en todos lados, Mariana ha marcado una huella súper grande. Mariana es muy querida, muy amada por muchas personas. He visto el cariño hacia nuestra familia y este cariño por Mariana nos ha llenado el corazón tremendamente. Mariana se merecía muchas cosas que quizás no pudo recibir en vida, pero ahora se están dando: el cariño, el apoyo", manifestó con emoción.
En honor a su memoria y a la de otras víctimas, la familia impulsa junto a parlamentarios la llamada "Ley Mariana", una iniciativa orientada a evitar que delitos graves, como el homicidio, prescriban tras 15 años.
"Es una ley que tampoco me va a beneficiar a mí, porque no es retroactiva, pero creo que una 'Ley Mariana' podría ser para que muchas más Marianas no pasen por lo mismo que pasamos nosotros. Un delito no puede prescribir en 15 años, porque es la forma perfecta que tiene para actuar un asesino", afirmó León.
"Daremos la lucha hasta el final"
Mientras la justicia evalúa los recursos de apelación y se alistan reuniones con autoridades de Gobierno, Marta reiteró que su familia no bajará los brazos.
"Tenemos una reunión pendiente para el miércoles con la ministra de la Mujer y siento que ahora podemos dar un paso más grande. Después de 18 años lamento el tiempo transcurrido, pero creo que, si las autoridades en este momento se están poniendo la mano en el corazón y tanto se ha hablado, ojalá lleguemos a término, que tengamos todo el apoyo que nunca hemos tenido anteriormente y que la ley sea aprobada", exhortó.
La madre de la joven se declaró "confiada en mi fe en que esto se pueda aclarar, que esta persona sea declarada culpable y, si todo sale a nuestro favor, se haga justicia, porque yo llevo 18 años prácticamente gritando al mundo por Mariana, pidiendo muchas veces ayuda que no recibí: insistí muchas veces en el pasaje, insistí en la mala investigación (que se había realizado), en que deberíamos haber buscado casa por casa, cosa que no se hizo nunca".
"Daremos la lucha hasta el final, porque una persona tan bella como ella no merecía nada de lo que le pudieron haber hecho", concluyó.