El hijo de la ex primera ministra británica, Margaret Thatcher, Mark, fue arrestado por la policía sudafricana bajo sospecha de estar relacionado con el fallido intento de golpe de Estado contra el régimen de Guinea Ecuatorial.
Un portavoz de los "Escorpiones", unidad dependiente de la fiscalía nacional y que opera de manera similar que el FBI en Estados Unidos, dijo que Mark Thatcher estaba siendo investigado por la posible violación de la ley de "Asistencia Militar al Extranjero".
La ley, surgida después de que antiguos miembros de las fuerzas de elite del Ejército sudafricano formasen empresas de mercenarios que participaron en conflictos como los de Sierra Leona, Angola, Congo y otros países africanos, penaliza cualquier actividad de este tipo en países extranjeros, aunque sean contratados por los propios gobiernos.
Thatcher, quien reside con su esposa Diana y dos hijos desde hace varios años en uno de los más caros suburbios de la Ciudad del Cabo, en el suroeste sudafricano, ha sido relacionado por medio de una carta con Simón Mann, a quien se le supone cabecilla de la intentona contra el gobierno ecuatoguineano, actualmente encarcelado en Zimbabue.
Mann envió una carta a su esposa Amanda, cuyo contenido fue conocido por las autoridades de Zimbabue y Guinea Ecuatorial en las que se quejaba de que sus "influyentes socios" no habían actuado de acuerdo a sus compromisos, supuestamente en referencia a Thatcher.
Los 70 presuntos mercenarios fueron arrestados por las autoridades zimbabuas alertadas por los servicios de inteligencia sudafricanos y encarcelados en la prisión de máxima seguridad de Chikurubi, cercana a la capital, donde se encuentran desde marzo.
Estas detenciones ocurrieron pocas horas después de que las autoridades ecuatoguineanas arrestaran en Malabo, la capital del país, a otros 15 presuntos mercenarios, considerados la "avanzadilla" golpista.
Los setenta "mercenarios" encarcelados en Zimbabue esperan la sentencia del tribunal sobre sus actividades, mientras que el juicio de los detenidos en Malabo comenzó el pasado lunes. (EFE)