Víctima del cáncer murió José Alencar, ex vicepresidente de Lula

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Autor: Redacción Cooperativa

Padecía la enfermedad desde 1997 y pasó 17 veces por el quirófano.

También desarrolló una exitosa carrera como empresario.

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El ex vicepresidente brasileño José Alencar falleció este martes a los 79 años de edad a consecuencia del agravamiento de una obstrucción intestinal y de una peritonitis surgidas a raíz de un cáncer abdominal que padecía desde 1997.

Poco antes del deceso, uno de los integrantes del equipo médico del hospital Sirio-Libanés de Sao Paul, Raul Cutait, aseguró que Alencar estaba sedado y "preparando para descansar".

Nacido en en 1931 en Muriaé, en el estado de Minas Gerais, y miembro del Partido Republicano Brasileño (PRB), Alencar ocupó la vicepresidencia de la República entre 2003 y 2010, durante los dos mandatos presidenciales de Luiz Inácio Lula da Silva.

Fue un próspero empresario y propietario del grupo textil Coteminas, un imperio económico expandido por varios países americanos que emplea a 16.000 personas.

Esa tradición empresarial fue la que en 2002 llevó a Lula, entonces un sindicalista visto con desconfianza por los mercados, a escogerlo como compañero de fórmula para la candidatura presidencial y simbolizar una alianza de la izquierda con los empresarios.

Compartió a partir de 2006 el cargo de vicepresidente con el de ministro de Defensa, que abandonaría dos años más tarde.

Estaba casado con Mariza Campos Gomes da Silva hace 45 años y dejó tres hijos y varios nietos.

 

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Lula y Rousseff se mostraron consternados tras conocer la noticia. (Foto: EFE)

 

Ultimos años

Desde que se le detectó la enfermedad, Alencar se sometió a numerosos tratamientos para superarlo e incluso pasó 17 veces por el quirófano. Las sesiones de quimioterapia y las hospitalizaciones fueron su rutina en los últimos trece años. Sin embargo, nunca pareció obsesionado con su salud porque -según dijo en una ocasión- "la muerte es un fenómeno de la vida".

Para superar su enfermedad, el político se refugió en sus profundas convicciones religiosas e incluso llegó a manifestar que estaba "entregado a Dios" porque es el único que tiene su destino "en las manos".

La agresividad del cáncer le impidió asistir el pasado 1 de enero a los actos de investidura de Dilma Rousseff como presidenta, pero la mandataria y Lula lo visitaron varias veces en su lecho de enfermo.

Su último acto público fue el pasado 25 de enero, cuando recibió de la ciudad de Sao Paulo la "Medalla 25 de enero", en un homenaje al que asistió Rousseff, y Alencar declaró que ya podía "morir tranquilo y feliz".

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