El balance del ministro Montes: "El capital político no es para guardarlo"
Su gestión estuvo marcada por críticas al lento proceso de reconstrucción tras el megaincendio de 2023 y por el impacto del caso Democracia Viva.
En ese contexto, sostuvo que Boric es “un dirigente muy importante”, y agregó que está “orgulloso de haber sido ministro de la Vivienda”.
En la entrevista llamó a la unidad de las centroizquierdas, señalando que “de todas maneras tiene que haber un diálogo”.
El 11 de marzo, Carlos Montes cerrará 36 años de trayectoria pública —32 como parlamentario del Partido Socialista y cuatro como ministro de Vivienda del Presidente Gabriel Boric— en un periodo atravesado por la reconstrucción tras el megaincendio de Viña del Mar y las repercusiones del caso Democracia Viva.
En una entrevista con La Tercera, señaló que tras el 11 de marzo dejará de trabajar en instituciones, aunque continuará vinculado a la vida política, con la intención de dedicarse especialmente a la formación de dirigentes.
Reconstrucción y cambio de enfoque
En esa línea, al ser consultado por el "mea culpa" que realiza respecto de la reconstrucción del megaincendio —una de las mayores críticas a su gestión—, reconoció que el proceso "ha sido tremendamente difícil" y subrayó que el ministerio no solo enfrenta esa emergencia, sino que tiene a su cargo 43 procesos de reconstrucción, 26 heredados de gobiernos anteriores y otros iniciados en esta administración.
A su juicio, Chile carece de una institucionalidad acorde a la complejidad de estas situaciones y, aunque existe una propuesta para que el Ministerio del Interior articule una nueva ley en el marco de la creación del Ministerio de Seguridad Pública, ese cambio estructural quedará pendiente para el próximo gobierno.
En la misma línea, sostuvo que la experiencia ha obligado a ajustar el enfoque ante nuevas emergencias."Por eso en la emergencia del Biobío estamos orientando las cosas de otra manera". Añadió que incluso el propio Presidente Gabriel Boric "dijo que no estaba conforme", señalo Montes.
Caso Convenios
Consultado por cerrar su trayectoria pública en medio de críticas, afirmó estar "orgulloso de haber sido ministro de la Vivienda", aunque reconoció que han vivido momentos "bien duros".
Sobre el caso Convenios, sostuvo que era una algo inesperado y apuntó directamente a Democracia Viva, aunque aclaró que "no fue el único", mencionando que hubo organizaciones ligadas a distintos sectores, incluso de derecha y algunos vinculados al Partido Socialista.
"El capital político no es para llevármelo a la tumba, no es para guardarlo, es para ponerlo en los procesos que uno está. No es un problema solamente de autoimagen, es un problema de capacidades que uno acumula y condiciones". Aseguró que puso ese capital al servicio de la meta habitacional fijada por el Presidente y que no se arrepiente de la decisión.
Meta habitacional y debate por el suelo
Sobre el Plan de Emergencia Habitacional, afirmó que superarán "holgadamente" la meta de 260 mil viviendas y que dejarán más de 150 mil en ejecución, más que las recibidas del gobierno anterior, subrayando que el déficit es un desafío de Estado.
En cuanto a la propuesta del futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, de "liberalizar el suelo", advirtió que la desregulación "solo encarecerá la vivienda" y calificó esa medida como "nefasta".
Balance del gobierno y futuro del PS
Al evaluar la gestión del Presidente Gabriel Boric, afirmó que es "un dirigente muy importante" que seguirá teniendo un rol relevante en la historia del país, destacando que ha aprendido durante el ejercicio del gobierno y que es una persona "estudiosa, reflexiva y dialogante".
Sostuvo que, tras un inicio marcado por un proceso constitucional que no tuvo los resultados esperados, la administración logró reorientar su acción hacia iniciativas "valiosas de justicia social".
No obstante, reconoció que "ha habido cosas que se podrían haber hecho mucho mejor", y calificó como "particularmente doloroso" el episodio de la casa de Allende, señalando que hubo decisiones que pudieron abordarse de otra manera.
Respecto del rol del Partido Socialista en el nuevo ciclo político, afirmó que la colectividad ha sido clave para sostener al gobierno y que hacia adelante debe seguir cumpliendo un papel relevante, lo que implica una reflexión profunda sobre el periodo, el resultado electoral, el tipo de gobierno que emerge y el escenario internacional.
En ese marco, sostuvo que la política de alianzas forma parte de un debate más amplio sobre el proyecto y la relación con la sociedad. Además, planteó que "de todas maneras tiene que haber un diálogo de todas las centroizquierdas", subrayando que la unidad de los sectores progresistas es un objetivo compartido, aunque el tipo de acuerdo que se construya debe replantearse con miras al futuro.