Fiscal Héctor Barros: "Sin atacar su patrimonio, no destruiremos al Tren de Aragua"
El jefe de la Fiscalía Metropolitana Sur advirtió que la falta de cooperación de Venezuela y la "lenta reacción del sistema" chileno son los principales obstáculos para erradicar a la banda criminal.
Aseguró que la organización transnacional "ya le tomó el ritmo al Estado: saben que tienen un año o dos antes de ser detectados por las instituciones".
"Chile está viviendo una transformación muy radical en la delincuencia: vienen desafíos muy diferentes y ya no podemos pensar en el fiscal de escritorio", alertó Barros, que también lidera la investigación por el crimen de Ronald Ojeda y la "Operación Tokio".
Desarticular la estructura financiera del Tren de Aragua debe ser una prioridad para combatirlo, afirmó el fiscal Héctor Barros, quien advirtió que la falta de cooperación efectiva de Venezuela sigue siendo uno de los principales obstáculos para derrotar a esta red criminal en la región.
"Es mucho más que un grupo de gente violenta que mata, secuestra y extorsiona", apuntó el persecutor, una de las personas que mejor conoce los entresijos de esta banda nacida en la cárcel venezolana de Tocorón y con tentáculos en toda Latinoamérica.
"Es una empresa criminal que busca el lucro y, mientras no seamos capaces de atacar su columna vertebral, que es su patrimonio y el dinero que fluye hacia sus líderes, no los vamos a destruir", enfatizó el fiscal a la agencia de noticias EFE.
Coordinador de los Equipos contra el Crimen Organizado y Homicidios de la Región Metropolitana, Barros lidera investigaciones como la del secuestro y asesinato del exmilitar venezolano Ronald Ojeda en Santiago, crimen que se sospecha que fue político y estuvo ordenado por las altas esferas del chavismo.
En la investigación de este homicidio, se logró un importante hito esta semana: Colombia autorizó extraditar -para ser juzgados en Chile- a Dayonis Orozco Castillo, que llegó el viernes, y Larry Álvarez Nuñez, conocido como "Larry Changa", que llegará en los próximas semanas y esta considerado uno de los fundadores de la banda.
Sin embargo, "la ausencia de un interlocutor válido" en Venezuela hace "muy difícil" erradicar por completo a esta organización, advirtió el jefe de la Fiscalía Metropolitana Sur, quien explicó que al menos seis personas con órdenes de detención por el crimen de Ojeda, ocurrido en febrero de 2024, permanecen en territorio venezolano sin haber sido siquiera investigadas.
"Pese a los cambios internos que hemos hecho en Chile, este problema viene desde fuera y es cada vez más complejo. Debe enfrentarse a nivel internacional, con cooperación de Perú, Bolivia, Argentina, Ecuador, Colombia y por cierto Venezuela", subrayó.
Explotación sexual, drogas y extorsión
El último gran golpe del Ministerio Público contra la organización fue la llamada "Operación Tokio", que desarticuló una red de lavado de activos que entre 2022 y 2025 sacó de Chile cerca de 80 millones de dólares mediante empresas de criptomonedas hacia otros países.
La magnitud del patrimonio detectado, afirmó Barros, demuestra el éxito del Tren de Aragua y sus franquicias, "un lucrativo modelo de expansión basado en la explotación y depredación de mercados ilegales".
"El Tren llega a Chile y encuentra una serie de mercados ilegales disponibles porque la delincuencia nacional no los estaba explotando o eran desarrollados de manera rudimentaria. En el caso de la explotación sexual aseguró el control y obtiene según sabemos cerca del 45% de los ingresos generados por las mujeres que trabajan bajo su estructura", detalló el fiscal.

Barros afirmó que el Tren de Aragua se volcó con fuerza al tráfico de drogas sintéticas como el tusi y la ketamina, mientras que en la extorsión instaló prácticas poco habituales en Chile, obligando a comerciantes y organizadores de eventos a pagar para operar sin sufrir represalias. (Foto:EFE).
"La reacción del sistema es lenta"
Uno de los "dolores" que dejó la Operación Tokio, comentó Barros, fue que "no se pudo detectar en tiempo real" el movimiento de millones de dólares fuera del país.
"La reacción del sistema en materia de persecución y prevención de lavado de activos es muy lenta", lamentó.
Según el fiscal, "el Tren ya le tomó el ritmo al Estado, saben que tienen un año y medio o dos de ventaja antes de ser detectados por las instituciones".
En ese periodo, agregó, "crean empresas de papel, transfieren recursos, utilizan plataformas de remesas y criptomonedas y, cuando se identifica la estructura, la reemplazan para continuar moviendo el dinero".
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Esta capacidad de aprendizaje delictivo también se expresa en su comportamiento más brutal para reducir la presión policial: "Están empezando a enterrar los cuerpos en lugares en que no los podamos detectar, la organización se dio cuenta que si ellos brillan mucho comunicacionalmente, nosotros les vamos a poner el foco", dijo.
Durante los últimos dos años, Chile ha logrado desmantelar diversas estructuras operativas del Tren de Aragua, entre ellas "Los Piratas de Aragua", ligada al crimen de Ojeda e integrada por el recién extraditado Orozco Castillo; y "Los Gallegos", involucrada en diversos homicidios, tráfico de personas y el intento de un atentado contra la Fiscalía de Arica (norte).
"Chile está viviendo una transformación muy radical en la delincuencia. Vienen desafíos muy diferentes. Ya no podemos pensar en el fiscal de escritorio que solo ve flagrancia, aquí lo que tenemos que empezar a ver son fenómenos criminales", concluyó.