Un fin de semana atroz vivió el fútbol inglés luego de que los futbolistas Hannibal Mejbri, Wesley Fofana, Tolu Arokodare y Romaine Mundle denunciaron haber sido víctimas de graves insultos racistas a través de sus redes sociales. Los ataques se produjeron de forma sistemática tras diversos incidentes deportivos ocurridos durante la vigésima sexta jornada de la Premier League.
El mediocampista tunecino de Burnley, Hannibal Mejbri, fue el primero en exponer los mensajes agresivos que recibió en su cuenta de Instagram. La dirigencia de su club calificó los hechos como "asquerosos" y confirmó la denuncia inmediata ante la policía de Londres y la empresa Meta. "Estamos en 2026 y aún hay gente así. Edúquense y eduquen a sus hijos, por favor", manifestó el seleccionado de Túnez.
Por su parte, el defensor francés de Chelsea, Wesley Fofana, reportó insultos tras su expulsión en el empate frente a la escuadra de Burnley. El zaguero galo criticó duramente la ineficacia de las campañas institucionales en Reino Unido. "Es 2026 y nada cambia. Hacen grandes campañas contra el racismo, pero nadie hace nada", disparó el futbolista, quien compartió capturas donde usuarios le instaban a ingresar a un zoológico.
La lista de afectados sumó al delantero nigeriano de Wolverhampton Wanderers, Tolu Arokodare, quien falló un lanzamiento penal, y al extremo inglés de Sunderland, Romaine Mundle. Mientras el ariete africano pidió acciones colectivas contra quienes manchan el deporte, el atacante británico borró sus perfiles públicos ante el hostigamiento. El club Sunderland ratificó que los responsables de estas conductas no serán bienvenidos en su estadio bajo ninguna circunstancia.
La asociación Kick It Out y la organización de la Premier League ofrecieron total cooperación a la policía para perseguir judicialmente a los agresores. En Inglaterra, el envío de mensajes racistas constituye un delito criminal que ya derivó en condenas de prisión efectiva en casos previos que involucraron a figuras como Marcus Rashford, Bukayo Saka e Ivan Toney.
Estos hechos ocurrieron apenas días después del escándalo internacional en la Champions League, donde el brasileño Vinícius Júnior denunció insultos de Gianluca Prestianni en el Estadio Da Luz. La justicia deportiva europea y británica mantienen el foco en estos incidentes para determinar sanciones ejemplares que frenen la escalada de odio en el fútbol continental.