La veterinaria y especialista en comportamiento animal Astrid Concha comentó en Una Nueva Mañana el proyecto de ley sobre tenencia responsable de mascotas que aún permanece en el Senado, asegurando que ve difícil su eventual aplicación.
"Objetivamente, la ley me parece correcta, pero sin embargo no sé si se pueda aplicar en la realidad. Estamos pensando que hay que fiscalizar a las personas que tienen estos perros, (pero) ¿qué va a pasar con los criaderos de estas razas?, vamos a afectar económicamente a ciertas empresas que reproducen estas razas", comentó.
La veterinaria agregó que la situación -incluso- podría agravarse, por ejemplo si una persona que no tiene el dinero suficiente para cumplir con los requisitos que exige la ley, como un seguro hacia terceros y someterse a un test sicológico, etcétera.
"Si no tengo la plata, me es más fácil agarrar el perro y dejarlo en la carretera", dijo Concha, al intentar interpretar en pensamiento de algunos dueños de animales. Ello, a su juicio, provocaría que los perros mestizos se mezclaran con los de las consideradas razas peligrosas y ya no hay un control especial para los animales callejeros.
"Todos los perros, al igual que las personas, deberían recibir una educación mínima, si esa persona hubiera tenido un real control sobre sus perros lo más probable es que no hubiera pasado esta situación. Ahora, claro que hay líneas genéticas dentro de determinadas razas que tienen mayor tendencia a ser agresivos", explicó.
Luego que el sábado pasado un anciano muriera tras ser atacado por un pitbull, esta raza volvió a ser cuestionada por su peligrosidad.
La dueña de la mascota podría enfrentar una condena de hasta tres años de cárcel, a raíz del cuasidelito de homicidio por el cual fue formalizada y que derivó en su arraigo nacional y firma mensual ante el Ministerio Público, como medidas cautelares.
"Detrás de un animal hay un dueño que tiene que hacerse responsable", sentenció la especialista, justificando la decisión de la Justicia.
Según precisó, la tenencia responsable implica saber las necesidades básicas del animal, a saber cómo evitar problemas de agresividad con personas desconocidas o dentro de la propia casa, y no sólo a determinar cuál raza es o no peligrosa.