"¿Con qué autorización?": Defensa de exfiscal Guerra cuestiona obtención de chats de Hermosilla
En su formalización, Guerra acusó que el Ministerio Público revisó conversaciones vinculadas a Caso Penta y Caso Dominga sin autorización judicial.
La Fiscalía sostuvo, en tanto, que el expersecutor buscaba un cargo en el CDE a cambio de entregar información sensible.
El imputado reconoció la autoría de los mensajes, aunque aseguró que su contenido no constituye delito.
La formalización del ex-fiscal regional metropolitano oriente, Manuel Guerra, expuso sus vínculos con el abogado Luis Hermosilla, en una audiencia marcada por filtraciones en casos de alta connotación política y el impacto del denominado "Caso Audios".
Guerra enfrenta cargos por cohecho agravado, prevaricación administrativa y violación de secreto. Según la fiscalía, estas infracciones no fueron hechos aislados, sino parte de un intercambio de favores destinado a asegurar el futuro laboral del ex-fiscal en organismos del Estado.
El "negocio" de la información: Penta, Dominga y el CDE
La exposición de los hechos detalló cómo Guerra habría utilizado su posición para entregar información privilegiada a Luis Hermosilla sobre causas de gran impacto, como los casos Penta, Dominga, Huracán y diversas investigaciones derivadas del Estallido Social.
El objetivo de estas filtraciones, según la fiscalía, era posicionar al exfiscal para cargos de relevancia pública.
"Guerra Fuenzalida planteó a Hermosilla su posibilidad de ser designado como miembro del CDE, aunque él mismo dejó entrever un eventual conflicto si ello llegara a ocurrir. Por su parte, Hermosilla señaló que averiguaría qué se podía hacer, ya que el tema no dependía de Andrés Chadwick Piñera. De esta forma, Guerra solicitó implícitamente a Hermosilla —y por su intermedio también a Chadwick— su designación como consejero del Consejo de Defensa del Estado", explicó Mario Carrera, fiscal regional de Arica y Parinacota.
La contraofensiva de Guerra: "¿Con qué autorización?"
En un movimiento sorpresivo, el abogado tomó la palabra para defenderse, centrando su estrategia en cuestionar la legalidad de la prueba principal: sus conversaciones de WhatsApp. Guerra acusó que la Fiscalía accedió a sus chats sin los permisos judiciales correspondientes, calificando el proceso como una "revisión ilegal".
"¿Qué es lo relevante para mi situación, su señoría, y qué considero grave? El hecho de que la fiscal Parra señala en esa declaración que encontraron mensajes míos con Luis Hermosilla, respecto de los cuales no existía autorización judicial, ya que esta estaba restringida por la magistrada Díaz Muñoz", afirmó el exfiscal.
El imputado cuestionó la figura del "hallazgo casual" utilizada por el ente persecutor, afirmando: "La pregunta que yo me hago, su señoría, y que me persigue hasta el día de hoy es: ¿con qué autorización el Ministerio Público registró mis conversaciones con el señor Hermosilla?".
A pesar de estas dudas sobre el procedimiento, Guerra reconoció la autoría de los mensajes, aunque descartó que estos constituyan delitos.
Medidas cautelares y el caso de Verónica Sabaj
A pesar de la gravedad de los antecedentes expuestos, el Ministerio Público solicitó las medidas de arresto domiciliario total, arraigo nacional y prohibición de comunicación con testigos e imputados.
Sin embargo, el Consejo de Defensa del Estado (CDE), en su rol de querellante, solicitó la prisión preventiva, argumentando que la libertad de Guerra representa un peligro para la sociedad.
En paralelo a esta audiencia, la jornada judicial sumó otro hito relacionado con el "Caso Hermosilla": la Segunda Sala de la Corte Suprema confirmó la querella de capítulos contra la ex-ministra de la Corte de Apelaciones de Santiago, Verónica Sabaj.
La magistrada es investigada por conductas irregulares y supuestos nexos con Luis Hermosilla, lo que confirma la expansión del caso hacia distintos estamentos del Poder Judicial.