China dio un nuevo paso en el desarrollo de su industria marítima con la entrega oficial de un buque petrolero-químico de alta gama de 41.000 toneladas, construido por la empresa Xiamen Shipbuilding Heavy Industry, en la ciudad costera de Xiamen.
La nave, destinada a un cliente extranjero, incorpora tecnologías avanzadas y refuerza la apuesta del país por una construcción naval inteligente y de alto valor agregado, un sector clave dentro de su estrategia industrial.
La entrega se concretó a comienzos de enero en el muelle de Haicang y es considerada relevante por llenar vacíos tecnológicos en el segmento de buques petrolero-químicos de tamaño medio, cada vez más demandados en el comercio global de energía y productos químicos.
Un diseño de "configuración superior"
El buque forma parte de una serie de seis embarcaciones petrolero-químicas diseñadas bajo el estándar de "configuración superior" dentro de la industria naval china. Cada nave cuenta con una eslora total de 199,9 metros, una velocidad de navegación de 13 nudos y una estructura de doble casco y doble fondo, un requisito clave para mejorar la seguridad ambiental.
Los tanques de carga están recubiertos con resina epoxi especial, lo que les otorga alta resistencia a la corrosión y a temperaturas elevadas, permitiendo el transporte seguro de distintos tipos de productos petroleros y químicos.
Capacidad para múltiples cargas y mayor seguridad
Según informó la propia empresa, el buque está equipado con 12 tanques de carga independientes y dos tanques de aguas residuales, con una capacidad total superior a las 53.000 toneladas distribuidas en 14 compartimentos.
Cada uno dispone de su propia bomba, lo que permite transportar simultáneamente hasta 14 tipos diferentes de líquidos, reduciendo riesgos operativos y aumentando la flexibilidad comercial.
Este tipo de características posiciona al buque como una alternativa competitiva en rutas de media distancia, un nicho relevante para el comercio marítimo internacional.
Tecnología para navegar en zonas de hielo extremo
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su adaptación a condiciones de frío extremo. El casco fue pintado con materiales capaces de resistir temperaturas de hasta -30 °C, lo que elevó la complejidad del proceso de construcción.
Además, el buque incorpora un sistema de hélice con paso y velocidad ajustables en tiempo real, una tecnología pionera en buques petrolero-químicos en China. Este sistema mejora la eficiencia de propulsión en más de un 10% y permite alternar rápidamente entre navegación normal y rompimiento de hielo a baja velocidad.
Al atracar, la nave puede conectarse a energía eléctrica en tierra con un solo comando, reduciendo emisiones.
Proyección internacional y nuevos encargos
La entrega de este buque petrolero-químico de alta gama confirma el avance de Xiamen Shipbuilding Heavy Industry en el mercado internacional. El segundo barco de la serie entrará en fase de pruebas a fines de enero y se espera su entrega a mediados de febrero, mientras que los cuatro restantes serán completados durante el presente año.
En los últimos años, la empresa ha optimizado su línea de productos, incorporando innovación en diseño, eficiencia productiva y tecnologías ecológicas. El objetivo, según sus directivos, es consolidarse como un referente en construcción naval china de alta gama, con una matriz que incluirá también buques roll-on/roll-off de doble combustible y otras naves inteligentes.
Para países como Chile, con una fuerte vocación marítima y vínculos crecientes con China en comercio y logística, estos avances refuerzan el peso del gigante asiático como actor clave en la industria naval global y en el transporte marítimo del futuro.