En el UFC Fight Night 52, realizado en Japón en septiembre de este año, un hombre hacía lo que nunca nadie antes pudo. Roy Nelson fue noqueado por primera vez y el responsable fue Mark Hunt. El "Super Samoan" mandaba a dormir a "Big Country" con un poderoso derechazo que impactó la quijada, hasta ese momento de acero, de su rival.
A sus 41 años, el neozelandés volvía a estar en la primera plana de las MMA. Con la tarea cumplida volvió a su natal Auckland y retomó su rutina. Un día, yendo a dejar a sus hijos al colegio, recibió una llamada a su celular. Al otro lado de la línea estaba Dana White, presidente de la UFC, ofreciéndole el sueño de su vida: Una pelea titular. El problema era que dicho combate se efectuaría en tres semanas más. Y debía bajar 26 kilos para dar el peso.
"Me siento con sobrepeso. Lo que va a cambiar para mí es un infierno de entrenamiento y dieta. La oportunidad está ahí para mí y estoy feliz por eso. Me enfocaré en bajar el peso y noquearle la cara a Fabricio Werdum", aseguró Hunt al momento de aceptar el desafío.
"Perdí seis peleas de manera consecutiva y todo el mundo pensó que era un vago, me preguntaban que seguía haciendo aquí. Pero me dije a mi mismo que era uno de los mejores del mundo, nunca me rindo. Ansío mucho esta pelea contra Fabricio en México", añadió.
“Esta mañana pensaba en cuando volvería a entrenar y ahora pelearé por el título en 3 semanas. Toda pelea podría ser mi última así que daré todo lo que tengo. Iremos a una guerra, será buena", comentó en aquel entonces.
En Ciudad de México comenzó el calvario
Hunt inició una infernal rutina de entrenamiento y ayuno. A un día del pesaje, el samoano asegura que "perdí 21 kilos en tres semanas. ¿Mi receta? Dame 99 dólares y te lo cuento" y se rió. Sobre lo que espera para el sábado apuntó que "las peleas siempre tratan de lo mismo. Conectar un golpe y mandarlo a la lona", cerró.
Pero la implacable balanza no cede. A un día del pesaje aún debe cortar 5 kilos de peso. El poco tiempo de preparación, en relación a los meses de trabajo que lleva Fabricio Werdum, se notó durante su práctica abierta en el Museo Interactivo de Economía del DF.
A diferencia de su rival, quién lució muy en forma y relajado, Hunt se veía agotado. Su corta sesión de entrenamiento, que sólo se extendió por 5 minutos, demuestra que está exhausto y malhumorado.
"Me siento hambriento y cansado. Baje 21 kilos en 3 semanas, como pueden ver estoy algo jodido. Estoy tomando mi oportunidad. Por esa razón estoy aquí", aseguró a los medios presentes.
Aunque Werdum es el gran favorito, el samoano se siente confiado en quedarse con la victoria "lo noquearé en el primer round y me iré caminando", dijo confiado.
Hunt sustituirá a Cain Velásquez en UFC 180, y ya tiene planes para el futuro. "Por supuesto que me gustaría enfrentarme al campeón. Esta pelea es por el puesto número uno y no serás el mejor hasta que venzas al mejor. En este momento, Cain Velásquez es el campeón y por supuesto que me gustaría enfrentarme a él en mi hogar", dijo.
"Esta pelea podrá ser por un cinturón, pero no es el cinturón verdadero, no es el cinturón que tiene Cain. Nadie va a llegar a decirme 'Hey tu eres el campeón'. Quiero ser llamado el campeón cuando derrote al verdadero monarca", cerró "The Super Samoan”.