En una decisión sin precedentes, la mesa directiva del Partido Socialista (PS) confirmó esta mañana la suspensión de su participación en la alianza de Gobierno.
La determinación, adoptada tras una reunión de emergencia realizada la noche del martes, surge como respuesta a la ola de reproches y ataques recibidos por parte de sus socios de coalición —el Frente Amplio y el Partido Comunista— a raíz de la aparente aplicación de la Ley Naín-Retamal en la absolución de Claudio Crespo, exteniente coronel de Carabineros que cegó al joven psicólogo Gustavo Gatica -hoy, diputado electo- durante el estallido social.
El quiebre se produce a solo días del cónclave oficialista programado para el 23 de enero, cuya realización queda ahora bajo total incertidumbre.
"Esta fue una ley impulsada y respaldada por el Gobierno encabezado por el Frente Amplio", señalaron desde la bancada PS tras la reunión de anoche, subrayando que "fue el Gobierno del Presidente Gabriel Boric el que solicitó su aprobación, fue este mismo Gobierno el que decidió no vetarla y fue también el Ejecutivo el que apuró su promulgación para evitar recursos en el Tribunal Constitucional".
Esta mañana, la presidenta del PS, la senadora Paulina Vodanovic, fue tajante al calificar la actitud de sus aliados como una traición a la labor legislativa del propio Gobierno.
Antes de dirigirse al Congreso en Valparaíso para oficializar el congelamiento, la parlamentaria arremetió contra los partidos que hoy cuestionan la Ley Naín-Retamal.
"Cuando uno cree que ya nada nos sorprende, esta es la primera vez que dos partidos oficialistas -uno de los cuales es el partido del propio Presidente de la República- se vuelven oposición de su Gobierno", fustigó Vodanovic, evidenciando el profundo malestar por lo que consideran "ataques que sufrió el Partido Socialista, pero sobre todo el oficialismo".
Boric: "Me sorprende que jueza se haya centrado solo en la violencia de manifestantes y no en la del Estado"
El Presidente Boric salió al paso de los reproches por la ley que su propio Ejecutivo permitió que se promulgara, asegurando que la normativa nació de mociones parlamentarias y no de una iniciativa de su Administración.
Sin embargo, el Mandatario cuestionó el criterio del tribunal, sugiriendo en Radio Futuro que la sentencia tuvo una visión sesgada del estallido social.
"Vale la pena señalar que (el caso Gatica) es un proceso que no ha terminado. Hay recursos pendientes y, si es necesario, incluso él y su familia van a llevar esto a cortes internacionales, lo que me parece de toda lógica. No conocemos el fallo, además. Es apresurado establecer cuáles fueron los motivos jurídicos en los cuales se funda esta absolución. Algo dijo la jueza ayer. Cuando uno escucha a la jueza, hizo un análisis político o social del momento que se vivía, y me sorprende que se haya centrado solo en la violencia —que, sin lugar a dudas, existió— de parte de algunos manifestantes, pero no diga nada de la violencia que también existió de parte del Estado", sostuvo el Jefe de Estado.
Timonel FA acusa "sesgo político"
La controversia escaló con las declaraciones de la presidenta del FA, Constanza Martínez, quien en Tele13 Radio se alineó con la tesis del Ejecutivo. "Tengo que leer el fallo, pero al escuchar eso ayer, sí, yo creo que hay un sesgo político y creo que eso no se dice de todas las declaraciones de los jueces", declaró la líder oficialista, argumentando que el tribunal puso un énfasis desproporcionado en la violencia de los manifestantes para justificar la legítima defensa.
En medio de este desorden en la izquierda, el jefe de la bancada de los diputados frenteamplistas, Jaime Sáez, anunció que buscarán modificar la Ley Naín-Retamal para evitar interpretaciones que, a su juicio, consagren la impunidad en casos de violaciones a los derechos humanos.