El régimen iraní atraviesa uno de sus momentos más críticos tras semanas de intensas protestas que han puesto en jaque a la administración ultraconservadora de los ayatolás.
Según el analista internacional Guillermo Holzmann, lo que comenzó a finales de diciembre como una manifestación contra las precarias condiciones económicas y la alta inflación, se ha transformado en protestas sociales masivas que exigen mayores libertades y el fin de la represión.
El experto explicó a Cooperativa que la presión de Estados Unidos contra Irán se ha transformado en una estrategia de asfixia multidimensional orientada a forzar el colapso del régimen.
Esta ofensiva de Washington no se limita a un respaldo político explícito a las protestas internas -bajo la advertencia de estar “listos para el rescate”-, sino que se despliega mediante el uso del poder del dólar y las sanciones económicas como herramientas de presión, con el objetivo de aislar a la teocracia islámica del comercio global.