El "Museo Sigmund Freud" conmemora este viernes su apertura, el 15 de junio de 1970, en el consultorio de la ya famosa calle Berggasse número 19, donde estuvo entre 1891 y 1934 el investigador que desentrañó el sentido de los sueños como realizaciones de deseos inconscientes.
Fue allí donde pasó la mayor parte de su vida el doctor vienés, consagrado como el pensador que más influyó en el siglo XX, como autor de la revolución científica que cambió radicalmente la concepción occidental del ser humano y afectó a todas las disciplinas que se ocupan de él y de sus producciones.
El autor de "La interpretación de los sueños" (1900) escribió en la Berggasse 19 sus "Estudios sobre la histeria", practicó el análisis de los pacientes que se volvieron famosos por las descripciones que hizo de sus casos, como el de la joven Dora, y utilizó por primera vez, en 1896, el término "psicoanálisis".
Actualmente el museo exhibe documentación sobre la vida y la obra de Freud, con numerosas ediciones originales, autógrafos, objetos de arte y de antigüedad, así como un vídeo con las únicas escenas filmadas que se mantienen de la vida privada del primer psicoanalista.
La instalación del museo fue una reacción del Gobierno austriaco de entonces a los comentarios críticos internacionales sobre la poca importancia que se le daba a la obra de Freud en su propio país, después de que la mayoría de los seguidores abandonaron la república alpina tras la anexión de Austria por la Alemania nazi en 1938.
En 1968 se fundó la Sociedad Sigmund Freud, que adquirió con fondos del municipio de Viena y del Gobierno federal el consultorio y estudio del célebre psicoanalista de origen judío, quien en 1938 tuvo que emigrar a Londres, para huir de la persecución nazi, donde murió un año más tarde.
Anna Freud, su hija más joven y también psicoanalista, participó en el acto de inauguración del museo, para lo cual retornó por primera vez a Viena desde su exilio y participó con algunas donaciones como la sala de espera, y 79 objetos de la colección de antigüedades de su padre.
La sala de espera fue reconstruida totalmente en su estado original, y las habitaciones donde Freud estudiaba y donde trataba a sus pacientes en su ya famoso diván, se han convertido en salas de exposición con numerosos documentos originales.
En 1986, la citada sociedad adquirió además la antigua residencia privada de Freud, situada enfrente del consultorio, que con 25.000 volúmenes se convirtió en la mayor biblioteca de estudios sobre el psicoanálisis en toda Europa.
El museo cuenta además con un amplio archivo y un centro de investigación dedicado no sólo a la investigación histórica, sino sobre todo a fomentar el estudio científico y cultural en torno al psicoanálisis. (EFE)