Los ejes del primer discurso del Presidente Kast ante la Asamblea General de la ONU
El Mandatario afirmó que "Chile está de vuelta", llamó a invertir en el país y destacó las medidas de su Gobierno en seguridad, migración y economía.
También cuestionó el funcionamiento de Naciones Unidas y propuso reformar el Consejo de Seguridad.
El Presidente José Antonio Kast intervino este martes ante la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, donde afirmó que "Chile está de vuelta", defendió las medidas adoptadas durante sus primeros seis meses de Gobierno y formuló una dura crítica al funcionamiento del organismo internacional.
En su discurso, el Mandatario abordó la situación económica y de seguridad del país, llamó a invertir en Chile, planteó que América Latina puede convertirse en el "continente del futuro" y propuso reformar el Consejo de Seguridad de la ONU.
"Chile está de vuelta"
Kast comenzó su intervención recordando que durante los años 90 y principios de los 2000 Chile fue considerado un caso de éxito por su estabilidad macroeconómica, apertura comercial, crecimiento y reducción de la pobreza.
Sin embargo, sostuvo que posteriormente el país se estancó debido al aumento de los impuestos, las regulaciones y los obstáculos para emprender. También atribuyó parte de ese deterioro al estallido social de octubre de 2019, la caída de la inversión y el avance del crimen organizado.
"He venido hasta este foro a contarles que Chile está de vuelta. Y no es una consigna. Es la constatación de un país que hoy comienza a caminar hacia el desarrollo", afirmó.
En esa línea, defendió el orden como una condición para ejercer la libertad: "Libertad para poder volver tranquilo a casa y no ser víctima del crimen organizado. Libertad para emprender y no ser obstaculizado por la acción del Estado. Libertad para invertir y no enfrentar el continuo cambio de las reglas del juego".
Seguridad, migración y crimen organizado
Al hacer un balance de sus primeros seis meses de Gobierno, Kast aseguró que Chile es actualmente un país más seguro, competitivo y con menos burocracia.
El Presidente destacó que durante el primer semestre la tasa de homicidios registró una baja de 11,5% y se acercó a los niveles anteriores a la pandemia.
También señaló que el Plan Escudo Fronterizo permitió reducir en 86% los ingresos irregulares al país y aumentar en 50% las expulsiones respecto del año anterior.
En el ámbito regional, resaltó la creación del Acuerdo de Santiago, iniciativa que busca coordinar a distintos países sudamericanos para combatir el crimen organizado transnacional.
Reformas económicas y llamado a invertir en Chile
En materia económica, Kast destacó la rebaja del impuesto a las empresas del 27% al 23%, la invariabilidad tributaria por 20 años para las grandes inversiones, la liberación temporal de impuestos para la compra de viviendas y la apertura de un proceso de repatriación de capitales.
Asimismo, afirmó que su Gobierno está desmontando la llamada "permisología" y detalló que, durante sus primeros seis meses, ingresaron solicitudes de inversión por más de 44 mil millones de dólares al Sistema de Evaluación Ambiental.
Según expuso, se aprobaron proyectos por más de 33 mil millones de dólares y se destrabaron otros 17 mil millones en instancias de definición ambiental.
El Mandatario reconoció, no obstante, que la economía todavía no despega y que el desempleo permanece alto, aunque aseguró que las reformas destinadas a cambiar esa situación ya se encuentran en marcha.
"A quienes nos escuchan desde el mundo de la inversión les digo: elijan Chile para invertir. Encontrarán reglas que no cambian de un día para otro, tribunales que funcionan, contratos que se cumplen y un Estado dispuesto a facilitar la inversión", manifestó.
Litio, cobre y corredores bioceánicos
Kast presentó a Chile como un actor clave para la transición energética debido a sus reservas de litio, su producción de cobre y su potencial para generar energías renovables.
También destacó la importancia estratégica del estrecho de Magallanes para el comercio internacional y proyectó al país como "el puente y el puerto" de los corredores bioceánicos que conectarán América con Asia.
El Presidente sostuvo que la explotación de esos recursos debe conciliarse con la protección ambiental. "Es posible y necesario conciliar crecimiento con sustentabilidad. Son inseparables", enfatizó.
América Latina como "continente del futuro"
Otro de los ejes del discurso fue el papel de América Latina en el escenario internacional. Kast afirmó que la próxima década puede pertenecer a la región y valoró la coordinación entre sus gobiernos en seguridad, migración y desarrollo económico.
Asimismo, señaló que las relaciones de Chile con Perú, Bolivia y Argentina atraviesan un buen momento y abordó la reanudación del vínculo con Venezuela.
Respecto de este último país, indicó que Chile reconoce los cambios políticos, pero no se alineará de manera incondicional con ellos. Además, ofreció colaboración para que Venezuela pueda reencontrarse con sus instituciones y tradiciones democráticas.
Llamado a terminar con las guerras
Kast también se refirió a las guerras y conflictos internacionales, aunque sin mencionar casos específicos. Advirtió que sus consecuencias alcanzan a países alejados de los escenarios bélicos mediante el aumento del precio del petróleo, los alimentos y el transporte.
"El llamado de Chile es directo: las guerras deben cesar. La guerra no solo desangra a quien combate, sino que empobrece al resto del mundo", sostuvo.
El Mandatario emplazó a Naciones Unidas a intervenir "con el carácter y la energía que hasta hoy no ha mostrado".
Críticas a la ONU y reforma del Consejo de Seguridad
En uno de los pasajes más críticos de su intervención, Kast afirmó que Naciones Unidas "no ha estado a la altura de los desafíos" actuales y cuestionó su burocracia, lentitud y proliferación de agendas.
"No es posible mantener vigente el orden mundial del año 1945 en un mundo del 2026", expresó, apuntando especialmente contra un Consejo de Seguridad que, a su juicio, continúa reflejando el escenario político existente al término de la Segunda Guerra Mundial.
Pese a sus cuestionamientos, Kast reafirmó el compromiso de Chile con Naciones Unidas y destacó la postulación de Valparaíso como sede de la Secretaría del Acuerdo de Alta Mar, conocido como BBNJ.
Inteligencia artificial y "ritmo responsable"
El Presidente también dedicó parte de su discurso al desarrollo de la inteligencia artificial, que definió como un desafío técnico, ético y geopolítico.
Según señaló, esta tecnología podría representar un crecimiento de entre 10% y 20% para la economía chilena. Ante esa oportunidad, propuso avanzar mediante un modelo denominado "ritmo responsable".
Esta estrategia considera una regulación que habilite en vez de prohibir, junto con inversiones en talento, capacidad de cómputo y energía, además de una evaluación rigurosa de sus riesgos y beneficios.
"Naciones Unidas debe ser capaz de sentar a la humanidad a conversar sobre la tecnología que va a decidir este siglo, antes que todo sea resuelto por un algoritmo", afirmó.
Unidad y recuperación institucional
En el cierre, Kast aseguró que la unidad es el único camino para que Chile retome el crecimiento y planteó que las diferencias entre la derecha y la izquierda no deben impedir acuerdos en torno al desarrollo y la seguridad.
El Mandatario sostuvo que es posible recuperar un país "con votos, con acuerdos, con leyes y con resultados", sin destruir sus instituciones ni quedar sujeto a las decisiones de otras potencias.
"América Latina puede ser el continente de la próxima década no porque alguien lo permita, sino porque tenemos la capacidad y la voluntad de hacerlo. Chile quiere liderar el camino para lograrlo. Chile está de vuelta", concluyó.