La Nueva Área de Xiong’an, ubicada en la provincia de Hebei, en el norte de China, avanza como uno de los principales proyectos urbanos del país desde su lanzamiento en 2017.
Concebida para trasladar funciones no esenciales de Beijing y aliviar la presión sobre la capital, la iniciativa ya suma inversiones por más de 1 billón de yuanes (unos 145.000 millones de dólares) y se proyecta como un modelo de ciudad inteligente, ecológica y planificada desde cero.
El desarrollo de Xiong’an responde a un objetivo claro: redistribuir el crecimiento en la región Beijing-Tianjin-Hebei, una de las más densamente pobladas y económicamente activas de China.
La idea es que esta "ciudad del futuro" absorba actividades administrativas, tecnológicas y logísticas que hoy saturan a Beijing, permitiendo que la capital se concentre en su rol político.
Este tipo de planificación territorial, poco común en América Latina, apunta a anticipar problemas urbanos como congestión, contaminación o expansión desordenada.