Adiós a una leyenda: El legado deportivo de Chuck Norris más allá de la pantalla
Antes de convertirse en un ícono del cine de acción, el actor forjó una carrera real y dominante en las artes marciales.
Antes de convertirse en un ícono del cine de acción, el actor forjó una carrera real y dominante en las artes marciales.
El mundo del espectáculo y del deporten está de luto luego confirmarse este viernes el fallecimiento del actor y artista marcial Chuck Norris, quien marcó una era en el cine de acción.
Pero su leyenda no comenzó frente a las cámaras, sino sobre el tatami. Aunque las generaciones actuales lo conocen por sus memes de inmortalidad y su paso por "Walker Texas Ranger", el origen de su mito reside en una de las carreras más prolíficas del karate competitivo en Estados Unidos.
Eso sí, los inicios de Norris no fueron perfectos. Sus primeras incursiones en los torneos de los años 60 estuvieron marcadas por caídas ante otros destacados artistas marciales como Joe Lewis y Allen Steen.
Sin embargo, el espíritu competitivo de Norris afloró en 1967. Ese año, tras vencer a siete oponentes consecutivos, se coronó en el prestigioso Campeonato de Karate All-American S. Henry Cho en el mítico Madison Square Garden, derrotando a Julio LaSalle y cobrándose revancha ante Joe Lewis. Fue el punto de inflexión que lo transformó en una figura de culto en las artes marciales.
En 1968, Norris sufrió la décima y última derrota de su carrera profesional ante Louis Delgado. Lejos de amilanarse, solo meses después, el 24 de noviembre de ese mismo año, se vengó de Delgado para capturar el Título de Campeón Profesional de Kárate de Peso Medio.
Lo que vino después fue una hegemonía pocas veces vista: mantuvo el título mundial durante seis años consecutivos. En 1969, alcanzó la cúspide deportiva al ganar la "Triple Corona" del karate por la mayor cantidad de victorias en torneos durante un solo año, siendo nombrado "Luchador del Año" por la prestigiosa revista Black Belt.
Maestro de estrellas y amigo de Bruce Lee
Mientras dominaba la escena competitiva, Norris trabajó para la Corporación Northrop y fundó su propia cadena de escuelas de karate. Su fama como instructor trascendió lo deportivo, teniendo entre sus alumnos a celebridades de la talla de Steve McQueen, Bob Barker y Priscilla Presley.
Fue precisamente en este circuito competitivo donde Norris forjó uno de los vínculos más icónicos de la historia marcial: su amistad con Bruce Lee. Ambos se conocieron en 1968 y establecieron una relación de entrenamiento mutuo y respeto profesional que más tarde se inmortalizaría en la gran pantalla con el histórico duelo en el Coliseo Romano en la película "El Furor del Dragón".