Dallas Mavericks guardó su mejor baloncesto para el séptimo y definitivo partido de la serie ante Houston Rockets, y ganó por una paliza de 116-76 para asegurar su paso a las semifinales de la Conferencia Oeste, que disputará ante Phoenix Suns.
El triunfo permitió a los Mavericks convertirse en el tercer equipo en la historia de la NBA que después de haber perdido los dos primeros partidos logra ganar la eliminatoria al mejor de siete.
Los primeros en conseguirlo fueron Los Angeles Lakers en 1968, y los propios Rockets en 1995.
De nuevo apoyados en el base Jason Terry, que anotó 31 puntos y el alero Josh Howard, que aportó 21 tantos con 11 rebotes, el equipo de Dallas dominó desde el primer minuto a unos Rockets que fueron superados en todos los aspectos del juego.
Junto a Terry y Howard también brilló la figura del alero alemán Dirk Nowitzki, que hizo un gran trabajo defensivo y de equipo al aportar 14 puntos, 14 rebotes y dos asistencias.
"Lo más importante de todo para conseguir la victoria fue la actitud que tuvimos desde el comienzo y luego la gran defensa que hicimos sobre los jugadores claves de los Rockets como Tracy McGrady y Yao Ming", declaró Nowitzki.
"Ahora estamos listos para el duelo contra los Suns, que será muy interesante", agregó el germano, que reconoció que el equipo está preparado para enfrentar al quinteto con la mejor marca de la liga, y que ganó por 2-1 la serie en la fase regular.
El chino Yao Ming fue el único que respondió en los Rockets al anotar con 33 puntos, y aportar 10 rebotes y cinco tapones, pero su actuación no sirvió para evitar una categórica derrota, que incluso fue reconocida por su entrenador Jeff van Gundy.
"No hay mucho que decir del partido, simplemente los Mavericks fueron mejor que nosotros porque ejecutaron todo a la perfección", comentó Van Gundy, que antes del partido había pedido perdón por sus declaraciones sobre la actuación de "parcialidad" de los árbitros.
El primer encuentro de la serie por la semifinal de la Conferencia Oeste entre los Mavericks y los Suns se jugará el lunes 9 de mayo en Phoenix. (EFE)