Tras revalidar su título de Wimbledon por tercera vez consecutiva, un emocionado Roger Federer (1º de la ATP) calificó como "un sueño" su nueva conquista en la "Catedral" del tenis, y señaló que aún espera seguir brillando sobre el césped del All England Lawn Tennis & Croquet Club.
El nombre del helvético quedará inscrito en la historia del torneo junto a otros grandes campeones como el sueco Bjorn Borj (ganador cinco veces entre 1976 y 1980) y el estadounidense Pete Sampras, quien obtuvo cuatro títulos entre 1997 y 2000.
"Es un buen grupo para incluirme", señaló el suizo. "Sampras es uno de mis jugadores favoritos, pero yo no quiero parar en tres, y ojalá consiga un cuarto título", aseguró.
Pese a su habitual modestia, Federer reconoció que el buen nivel en que jugó le dio muy pocas opciones al estadounidense Andy Roddick (4º), a quien venció por 6-2, 7-6 (2) y 6-4.
"Es una pena para él, pero yo he jugado lo mejor que sé. Es mi tercer título y éste es un momento muy especial", aseveró.
Federer señaló que en esta ocasión se sintió aún más cómodo que en ediciones anteriores sobre el césped londinense, pero aclaró que no por ello emocionó menos por su conquista.
"Me he ido sintiendo cada vez mejor a lo largo de todo el torneo, pese a la tensión y a las expectativas que había sobre mí. Pero pese a todo esto, aquí estoy otra vez con el trofeo, y esto es como un sueño. Casi no lo puedo creer", aseguró.
"Después del Abierto de Australia y de Roland Garros tenía muchas expectativas al venir aquí, y mi sueño se ha hecho realidad", agregó.
Respecto a su hegemonía sin contrapesos sobre pasto, y tras sumar 36 victorias consecutivas sobre esta superficie, el número uno mundial sólo se limitó a reconocer su buen nivel.
"La hierba es una superficie que me va bien, y no sé qué más puedo decir. Estoy contentísimo. Había estado bastante preocupado en las semifinales, y ahora estoy aquí otra vez", indicó. (EFE)