Economía: Guerra en Medio Oriente golpea al mercado chileno
Expertos advierten que el encarecimiento de la energía y de las importaciones podría complicar la trayectoria inflacionaria en Chile.
Expertos advierten que el encarecimiento de la energía y de las importaciones podría complicar la trayectoria inflacionaria en Chile.
El complejo escenario internacional, marcado por la guerra en Medio Oriente y la volatilidad del petróleo, arrastró a la Bolsa de Santiago y disparó el tipo de cambio. Expertos advierten un fuerte impacto inflacionario para las próximas semanas.
Bajo el efecto dominó de los mercados asiáticos y europeos, la Bolsa de Santiago (IPSA) cerró con una caída del 2,85%, situándose en los 10.248 puntos, tras haber caído momentáneamente a los 9.994 puntos a las 10:53.
Se suma a esto el retroceso del cobre, que cayó 3,1% en la Bolsa de Metales de Londres y cerró en 5,81 dólares la libra.
El retroceso local fue el reflejo de un desplome global. En Corea del Sur, la bolsa anotó una caída de 12,06%, la mayor de su historia. Mientras que en Europa las pérdidas también fueron significativas: España retrocedió 4,55%, Italia 3,92% y Alemania 3,44%.
Viviana Béjar, economista y académica del Faro UDD, analizó las causas de esta escalada:"El dólar sube principalmente por el shock externo. La tensión en Medio Oriente ha fortalecido la divisa estadounidense, subió el petróleo además y bajó el precio del cobre, y eso evidentemente golpea al peso chileno".
Además, la académica resaltó que el conflicto entre Gabriel Boric y José Antonio Kast pudo haber profundizado la caída del peso, sin embargo, no fue la causa principal.
El economista del Instituto Libertad Pablo Pérez advirtió que Chile enfrenta un "doble canal" de presión sobre el IPC: la energía y el valor de las importaciones.
Pérez explicó detalladamente el riesgo: "Una alza persistente del petróleo eleva directamente los combustibles y, vía costos de transporte y producción, presiona al alza el precio de otros bienes y servicios. Si además aumenta la aversión al riesgo y se fortalece el dólar, se encarecen las importaciones amplificando la inflación de bienes transables".
Este panorama pone en duda la estrategia de relajación de tasas que venía siguiendo el Banco Central, ya que el alza del dólar y el petróleo podría forzar un "freno de mano" para contener la inflación.