Por Gonzalo Rodríguez T.
La segunda jornada del Festival de Cine de Valdivia debió sortear varios inconvenientes, como una falla de sonido durante la exhibición de la cinta "Mala leche", y el hecho que algunos espectadores que contaban con su boleto no pudieron entrar a la función del esperado filme "La mala educación", de Pedro Almodóvar.
El salón Aula Magna de la Universidad Austral fue el encargado de acoger a película "Mala leche", reciente ganadora de la muestra Horizontes Latinos del Festival de Cine de San Sebastián y que se presentaba en Valdivia fuera de competencia.
Una vez que comenzó la proyección el público se comenzó a impacientar porque un problema con uno de los canales de audio hacía casi inentendible los diálogos del filme. A los cinco minutos, el actor Luis Dubó -quien forma parte del elenco de la ópera prima de León Errázuriz- se dirigió a la sala donde se ubica la mesa de sonido y solicitó, en muy buenos términos, que se detuviera la exhibición para corregir la falla técnica.
El mismo Dubó se dirigió a los presentes para explicar qué pasaba, y al cabo de unos minutos de revisión de los equipos respectivos la proyección volvió a comenzar, pero ésta vez con un impecable sonido.
Este no es el primer inconveniente de este tipo que experimenta el festival, ya que durante el primer día quedó claro que el Cine Cervantes no ofrece las condiciones óptimas para la apreciación de las obras, tal como lo recalcó la tarde del domingo 26 de septiembre Silvio Caiozzi, quien indicó que los problemas de audio habían dificultado la recepción que tuvo la película "Cachimba" en Valdivia, ya que al parecer hubo sectores del teatro en que el sonido llegaba muy bajo.
"Fue difícil la percepción por ese problema acústico. La sala es preciosa y habría que rescatarla, pero habría que habilitarla con sonido de verdad para cine. Hay parte de la película con susurros y ahí es donde se nota más si la proyección no es perfecta", sostuvo el cineasta.
Los problemas para la organización continuaron en el teatro Lord Cochrane, donde una falta de coordinación por parte de los encargados de desalojar la sala en la función previa a "La mala educación", redundó en que algunos espectadores, aprovechando la confusión, no abandonaron el recinto y ocuparon las butacas de una veintena personas que esperaban su turno para ingresar.
Al final, varios asistentes no pudieron ver el estreno en Chile de la cinta de Almodóvar, pese a que contaban con su entrada.
El coordinador general del evento, Sergio Hernández, subió al escenario y efectuó un llamado al público explicando la poca conveniencia de que sucedan incidentes como éste. En conversación posterior con la prensa también se refirió a las fallas de sonido, que afirmó se debían a que los equipos estaban en etapa de "calibración".
"Hoy (domingo) es el día del calibraje, mañana (lunes) parte todo funcionando de una manera bastante más coordinada. Vamos a tener una reunión ahora mismo y estaremos en condiciones de que la realidad funcione lo más impecable posible", señaló el actor.
"La mala educación" evocó duros recuerdos al actor Sergio Hernández
El actor Sergio Hernández reaccionó emocionado tras la exhibición del último estreno de Pedro Almodóvar, debido a que lo remitió a pasajes de su niñez en que ofició como acólito y debió soportar recurrentes tocaciones por parte de un sacerdote católico.
"Yo me acuerdo que el cura de la iglesia donde yo era acólito, como que me tocaba las rodillas, y yo usaba pantalones cortos. Te juro que la gran mayoría, muchos de mis compañeros a los cuales yo les he contado, amigos grandes, me dicen 'oye a mí también'", sostuvo.
Hernández dijo que hasta el día de hoy experimenta sensaciones negativas al evocar "el olor a sotana, que siempre me quedó en alguna parte como recordándome que había algo ahí de morboso".
Otro de los asistentes a la función de "La mala educación" fue Luis Alarcón, quien destacó la calidad de la cinta del también director de "Todo sobre mi madre", por la manera de abordar un tema tan delicado como el amor homosexual entre dos menores y los abusos sexuales a los que se veía sometido uno de ellos por parte del director de un establecimiento católico.
"La encontré una película realmente extraordinaria, tremenda. Es un cineasta de primera. Yo creo que todos los cineastas chilenos deberían verla y tratar de aprender de la capacidad de síntesis de él", indicó.
"Seguramente alguien va a hacer algún escándalo, pero Almodóvar muestra todo eso tan terrible con una delicadeza y capacidad artística tan maravillosa que si se ofenden, van a mostrar de nuevo la hilacha", dijo.
La obra de Almodóvar dejó reflexionado al público en general, y no podía ser de otra forma frente a una trama en la que dos jóvenes se reencuentran en Madrid. Ambos se habían conocido siendo niños en la oscuridad de un colegio católico 15 años atrás, donde descubrieron la sensualidad, los primeros juegos sexuales y el odio común hacia los sacerdotes.
Gael García, quien en largos pasajes encarna a un travesti, enfrentó uno de los papeles más difíciles de su carrera -que incluye además filmes como "Y tu mamá también" y "Amores perros"- logrando salir airoso.