"Alguien tiene que saber": Las diferencias y similitudes de la serie de Netflix con el Caso Matute Johns
La serie tiene ocho capítulos.
La serie tiene ocho capítulos.
Este miércoles se estrenó en Netflix "Alguien tiene que saber", la serie inspirada en el mediático caso de Jorge Matute Johns.
Luego de años de realización y de negociaciones con la familia del desaparecido joven penquista, la productora Fábula logró plasmar en pantalla esta historia que, si bien, está basada en el caso real, cuenta con varias diferencias respecto de lo que ocurrió en la realidad.
La serie es protagonizada por Alfredo Castro en el papel del prefecto Montero, un detective de Santiago que comanda la investigación sobre la desaparición de "Julio Montoya", encarnado por Clemente Rodríguez.
Paulina García interpreta a Vanessa Font, una versión ficcionada de María Teresa Johns, la madre de Jorge que buscó justicia durante décadas. En tanto Gabriel Cañas aparece en el papel de un sacerdote que recibe detalles del crimen durante una confesión y que termina aportando una buena dosis de tensión a la producción.
Si bien varios de las personas claves de la historia aparecen en la serie, todos los nombres fueron cambiados. "Los personajes, escenas y diálogos han sido ficcionados, combinados o creados con fines dramáticos", es parte de la alerta que emite la serie capítulo a capítulo.
"Alguien tiene que saber" se ambienta en Concepción y cuenta con el mismo punto de partida que el caso original: el joven "Julio" desaparece misteriosamente durante una fiesta en la discoteque La Cucaracha, lo que inicia una frenética búsqueda por parte de la policía y su familia.
En el caso real los restos de Jorge Matute Johns fueron encontrados cinco años después de su desaparición, mientras que el caso se cerró definitivamente en 2018 sin una sentencia judicial, aunque con varias certezas e hipotesis.
Sin embargo esta serie de Netflix hace que la historia transcurra en un lapso de algunos meses que ayuda a condensar la gran cantidad de acontecimientos que ocurrieron durante la investigación del caso.
Si bien "Alguien tiene que saber" tiene como hilo central la desaparición de "Julio Montoya", termina entregando una historia de "true crime" mucho más amplia que está cruzada por la corrupción de poderes y autoridades.