Karzai juró como primer presidente elegido en la historia de Afganistán
"Con la ayuda de Dios y el apoyo de la nación, haré un gran y sincero esfuerzo para conseguir la felicidad y progreso del pueblo de Afganistán", dijo el mandatario.
"Con la ayuda de Dios y el apoyo de la nación, haré un gran y sincero esfuerzo para conseguir la felicidad y progreso del pueblo de Afganistán", dijo el mandatario.
Hamid Karzai juró este martes en Kabul como presidente de Afganistán, tras su elección en los primeros comicios por sufragio universal celebrados en la historia del país.
En presencia de cerca de 600 invitados, 150 de ellos dignatarios extranjeros, en el Palacio Presidencial de Kabul, ante el Corán, Karzai dijo: "Juro obedecer y salvaguardar las sagradas disposiciones del Islam, observar la Constitución y las leyes afganas y supervisar su aplicación".
Karzai, de la etnia pastún, la mayoritaria del país, vestía una capa verde tradicional y un gorro de piel negro.
"Con la ayuda de Dios y el apoyo de la nación, haré un gran y sincero esfuerzo para conseguir la felicidad y progreso del pueblo de Afganistán", dijo el mandatario al concluir su juramento.
Los dos vicepresidentes, Ahmad Zia Masud y Karim Jalili, miembros de las dos principales etnias minoritarias, la tayika y la hazara respectivamente, también juraron sus cargos tras Karzai, que se convirtió así en el primer presidente de Afganistán elegido en unas elecciones democráticas.
Entre los invitados internacionales se encontraban el vicepresidente y el secretario de Defensa de Estados Unidos, Dick Cheney y Donald Rumsfeld, respectivamente, y el asesor especial del secretario general de Naciones Unidas (ONU), Lakhdar Brahimi.
En un breve discurso, Karzai mostró su agradecimiento a las naciones representadas, en especial a las que han colaborado con tropas y ayuda al inicio de la normalización de Afganistán, tras 25 años de guerras y cinco años del régimen ultraintegrista islámico del movimiento talibán.
La toma de posesión de Karzai tuvo lugar en un Kabul fortificado por la policía y el Ejército afganos, respaldados por las fuerzas internacionales presentes en el país, para evitar posibles atentados de los talibán o del grupo terrorista islámico Al Qaeda, así como garantizar la seguridad de los invitados. (EFE)