El nombre de Fernando Cerimedo volvió a ocupar titulares en América Latina después de que la Justicia boliviana ordenara su detención preventiva durante 180 días, mientras se investiga su presunta participación en el ataque armado contra su expareja, la abogada y activista Nadia Beller.
Pero el caso también dejó al descubierto otra faceta del consultor argentino: su papel como constructor de ejércitos digitales, amplificador de contenidos políticos y promotor de campañas negativas en distintos países de la región.
Durante varios allanamientos realizados en La Paz, la Fiscalía boliviana informó que encontró en un inmueble vinculado a Cerimedo más de medio millón de bolivianos, dólares, euros, documentación y equipos descritos preliminarmente como una "mini granja de bots". Los dispositivos fueron confiscados y forman parte de una investigación paralela por presunto enriquecimiento ilícito, según informaron medios bolivianos.
Hasta ahora, las autoridades no han presentado públicamente un peritaje técnico que detalle cuántos equipos componían la instalación, qué cuentas administraban ni para qué campañas fueron utilizados. La defensa de Cerimedo niega que existiera una granja de bots y también cuestiona la vinculación del dinero con su cliente.
La cautela es especialmente importante porque en redes sociales y algunos canales de televisión circuló un video que supuestamente mostraba los equipos encontrados. Chequeado comprobó que esas imágenes correspondían a una instalación en Vietnam filmada en 2025. El video es falso, aunque eso no desmiente el hallazgo comunicado oficialmente por la Fiscalía.
Un especialista en "fabricar" conversación
Nacido en Argentina en 1981, Cerimedo se presenta como consultor de comunicación política y militante de la derecha internacional. Fundó la agencia Numen, una academia de marketing político y el portal La Derecha Diario, posteriormente adquirido parcialmente por el empresario español Javier Negre.
Su especialidad no es solamente divulgar mensajes, sino crear la apariencia de que muchas personas hablan espontáneamente sobre un mismo asunto. Los bots -cuentas automatizadas- y los trolls -perfiles manejados por personas que actúan bajo identidades falsas o coordinadas- permiten repetir consignas, instalar etiquetas, hostigar adversarios y alterar artificialmente la conversación que muestran las plataformas.
El propio Cerimedo admitió en 2023, ante una investigación periodística regional coordinada por el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP), que disponía de trolls. Alegó que no los usaba para atacar adversarios o inflar los "me gusta" de sus clientes, sino para "engañar a los algoritmos" y mejorar el posicionamiento de sus mensajes.
También llegó a afirmar públicamente que manejaba unas 50.000 cuentas en Twitter -hoy X- que operaban en favor de Javier Milei. No existe, sin embargo, una auditoría independiente que haya verificado esa cifra.
Cerimedo formó parte de la estrategia digital que acompañó el ascenso de Milei a la Presidencia argentina en 2023. En una entrevista con La Nación reconoció que realizaba "campañas negativas" para deteriorar la imagen de adversarios de sus clientes.
El ecosistema que ayudó a construir siguió teniendo visibilidad pública. En julio de 2025, La Derecha Diario e integrantes de las llamadas "milicias digitales" oficialistas particiapron en la Derecha Fest, encabezada entonces por Milei.
El argentino Fernando Cerimedo (c) fue imputado por la Fiscalía de Bolivia por el presunto delito de feminicidio en grado de tentativa e investigado por presunto enriquecimiento ilícito. (EFE)
De Argentina a Brasil y Bolivia
La actividad de Cerimedo trascendió las fronteras argentinas. Su agencia informó haber participado en decenas de campañas y operaciones de comunicación en distintos países de América Latina.
En Brasil, la Policía Federal lo ubicó dentro de un núcleo dedicado a producir, difundir y amplificar noticias falsas sobre las elecciones presidenciales de 2022. Después de la derrota de Jair Bolsonaro, Cerimedo difundió una presentación que cuestionaba sin pruebas la fiabilidad de las urnas electrónicas.
El caso llegó al Supremo Tribunal Federal. En una comunicación oficial sobre el proceso por la tentativa golpista, el tribunal señaló que Cerimedo presentó en noviembre de 2022 un dossier falso sobre las elecciones brasileñas, con el que se alegaban supuestas diferencias entre modelos de urnas.
La investigación brasileña sostuvo que esos contenidos ayudaron a mantener movilizados a seguidores de Bolsonaro y a alimentar el desconocimiento del triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva. Cerimedo ha rechazado haber participado en un plan golpista y sostiene que sus intervenciones fueron públicas. El proceso concluyó con la condena de Bolsonaro por la intentona.
En Bolivia, el vicepresidente Edmand Lara afirmó que Cerimedo fue asesor personal de Rodrigo Paz durante la segunda vuelta de las elecciones de 2025. El Gobierno rechaza esa denominación, aunque su vocero, José Luis Gálvez, reconoció que fue un "colaborador cercano" de la campaña y que posteriormente siguió ayudando en temas concretos de comunicación. Su influencia en el entorno de Paz ya había sido objeto de cuestionamientos políticos.
Esta relación convirtió el hallazgo de los equipos en un asunto políticamente sensible. La Fiscalía todavía debe determinar si la infraestructura fue efectivamente utilizada para administrar cuentas automatizadas, quién la financiaba y si estuvo relacionada con campañas electorales o con la comunicación del actual Gobierno boliviano.
Un engranaje de influencia regional
El método asociado a Cerimedo combina consultoría electoral, medios digitales y amplificación coordinada en redes sociales. La Derecha Diario aporta los contenidos; las cuentas automatizadas o coordinadas pueden aumentar artificialmente su circulación; y las campañas negativas dirigen esa capacidad contra adversarios políticos, periodistas o voces críticas.
Una investigación conjunta de medios latinoamericanos documentó publicaciones falsas o engañosas vinculadas a su ecosistema en Argentina, Brasil y Chile. La Policía Federal brasileña, por su parte, lo situó en el núcleo de una "milicia digital" investigada por producir y amplificar noticias falsas, según la reconstrucción de Chequeado.
El hallazgo anunciado en La Paz no demuestra por sí solo el alcance regional de una red ni permite atribuirle campañas concretas. Sí aporta un elemento material que deberá ser examinado por peritos y que coincide con los métodos que Cerimedo reconoció públicamente: utilizar cuentas falsas y mecanismos de amplificación para intervenir sobre los algoritmos.
Más que un asesor tradicional, Cerimedo representa una forma de hacer política en la que la propaganda se disfraza de conversación ciudadana. La investigación boliviana tendrá que establecer si la llamada "mini granja de bots" era realmente suya y para quién trabajaba.