La Asociación de Bibliotecas Noruegas anunció este martes que dejará de contar como protectora con la princesa Mette-Marit, debido a los cuestionamientos surgidos por sus vínculos con el pederasta convicto Jeffrey Epstein.
En un comunicado, la directiva señaló que existen "relaciones problemáticas vinculadas con la ruptura de confianza y falsedades", además de una "incompatibilidad de valores" que motivó la decisión.
La medida se produce tras nuevas revelaciones difundidas a fines de enero, que confirmaron que Mette-Marit mantuvo contacto con Epstein en 2014, pese a que la princesa había asegurado en 2019 haber cortado comunicación con él tras conocerse sus vínculos.
Ante la polémica, la princesa ofreció disculpas en dos ocasiones y, en un comunicado emitido el 6 de febrero, prometió entregar explicaciones más adelante, argumentando que atravesaba una "situación exigente".
La asociación también cuestionó el tiempo transcurrido sin recibir aclaraciones, en un contexto en que ya es la segunda organización que rompe lazos con la integrante de la realeza. Otra entidad vinculada a la educación sexual tomó una medida similar, mientras varias más han optado por suspender temporalmente su relación.
En paralelo, la Casa Real de Noruega informó a fines de diciembre que la princesa, de 52 años y esposa del príncipe heredero Haakon, ha experimentado un empeoramiento de la fibrosis pulmonar crónica que padece desde 2018, lo que ha llevado a los médicos a prepararla para un eventual trasplante de pulmón.
Debido a su estado de salud, Mette-Marit no ha participado en actividades oficiales desde finales de enero y tampoco está contemplada en la visita de Estado que realizarán los reyes de Bélgica a Noruega la próxima semana.
A este escenario se suma la situación judicial de su hijo, Marius Høiby, quien enfrenta un proceso en Oslo por 38 delitos, entre ellos violación, conducta sexual vejatoria, agresiones, amenazas y otros cargos relacionados con drogas.