La Comisión Europea, el órgano Ejecutivo de la Unión, dio este miércoles el sí a Turquía para iniciar las negociaciones de adhesión, pero recomendará suspenderlas en el caso de un "incumplimiento serio y persistente" de los principios de libertad, democracia, respeto de los Derechos Humanos y de las libertades fundamentales, o imperio de la ley. Se trata de la primera ocasión en que se incluye un requisito similar para un país candidato.
El presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, recordó ante la Conferencia de Presidentes de la Eurocámara que, aunque su recomendación es positiva, la última decisión corresponderá sin embargo a los jefes de Estado y de Gobierno de los 25 el próximo 17 de diciembre.
"Estamos a favor del sí, pero al mismo tiempo somos prudentes", dijo, "todavía hay zonas de sombra". "La respuesta globalmente es positiva pero las condiciones son para nosotros la clave esencial del éxito de toda operación de integración de Turquía a la UE".
Prodi insistió de cara al gobierno turco que "toda ruptura en el proceso hacia la democracia, los Derechos Humanos, las libertades fundamentales y el Estado de derecho tales como son practicados en la UE conllevará el fin de las negociaciones ipso facto". Los jefes de Estado y de Gobierno de los 25 decidirían por mayoría cualificada sobre una propuesta de interrupción de las negociaciones presentada por Bruselas.
La recomendación adoptada este miércoles no incluye ninguna fecha concreta para el inicio de las discusiones ni tampoco para la entrada de Turquía, aunque apunta al horizonte de 2015 al constatar que la Unión Europea "deberá definir sus perspectivas financieras para el periodo posterior a 2014 antes de que las negociaciones concluyan".
El Ejecutivo comunitario reconoce que las negociaciones serán "complejas". "Si negociamos, tenemos que hacerlo con buena fe, tenemos que intentar llegar a un resultado positivo para la adhesión, pero con la misma buena fe tenemos que reconocer que la negociación será larga y difícil porque muchos aspectos son técnicamente difíciles, pero también lo son políticamente", argumentó Prodi.
El proceso de negociaciones "tiene un final abierto cuyo resultado no puede garantizarse de antemano", señala la recomendación. En cualquier caso, la Comisión está convencida de que el proceso "será esencial para guiar reformas ulteriores en Turquía". "No podemos garantizar que al final de las negociaciones habrá un éxito pero en cualquier caso sí que negociaremos con buena fe y que nuestro fin es tener relaciones mayores con Turquía", dijo el presidente de la Comisión.
Derechos humanos
Turquía ha hecho "progresos significativos" durante los últimos meses en materia de Derechos Humanos pero todavía son necesarios "esfuerzos sustanciales" para cumplir los requisitos democráticos exigidos para la adhesión a la Unión Europea, según se destaca en el informe de evaluación que acompaña a la recomendación de Bruselas. "Todavía hay carencias, y está claro que las reformas políticas necesitan ampliarse y consolidarse más", especialmente en la erradicación de la tortura y la mejora de la situación de la mujer.
La Comisión alaba los esfuerzos de Turquía para "reforzar la lucha contra la tortura y los malos tratos, en particular con la abolición de la detención incomunicada y la mejora de las reglas para la prisión preventiva, el acceso a un abogado y los exámenes médicos". "Aunque la tortura ha dejado de ser sistemática, numerosos casos de tortura y en particular de maltratos continúan produciéndose, y se requerirán más esfuerzos para erradicar esta práctica", concluye.
También se constatan problemas a la hora de garantizar la libertad de expresión, la libertad de religión, los derechos de las mujeres, los derechos de asociación y sindicación y la protección de las minorías. (Agencias)